La fotografía volverá a reunir a profesionales, aficionados, estudiantes y amantes de la imagen en Misiones. El próximo sábado 26 de septiembre, Aristóbulo del Valle será sede del 4° Encuentro de Fotógrafos de Misiones, una propuesta que busca recuperar una iniciativa nacida en 2014 y que tendrá como escenario la Casa de la Cultura del Bicentenario.
En diálogo con Radio Up, el fotógrafo y ecologista Rulo Bregagnolo puso en valor el trabajo de quienes hicieron posible esta nueva edición y recordó que la iniciativa original pertenece a la técnica en fotografía Malena Oudín, quien impulsó el primer encuentro en 2014, realizado en Posadas.
Aquel primer evento contó con la participación de reconocidos fotógrafos como Humberto Carrizo, Mario Alberto Fernández, "Malfer" y Juanca Marchak, además de otro profesional proveniente de Buenos Aires. El último encuentro se había realizado en 2016, por lo que esta nueva edición representa también el regreso de una propuesta que llevaba una década sin concretarse.
De Posadas a Aristóbulo del Valle: el regreso de una iniciativa que nació en 2014
Bregagnolo explicó que, a partir del contacto permanente con Malena Oudín y de su actividad como hacedora cultural, surgió la posibilidad de reflotar los encuentros de fotógrafos y trasladarlos a Aristóbulo del Valle.
“¿Por qué no generar esta actividad?”, fue la propuesta que Bregagnolo le planteó a Oudín. Aunque inicialmente la posibilidad era realizarla al año siguiente, el fotógrafo insistió en concretarla durante 2026.
La organización encontró rápidamente respaldo local. Según relató, la buena relación con el municipio, el área de Cultura y diferentes actores de la comunidad permitió avanzar con una actividad que pretende tener alcance provincial.
El encuentro cuenta además con el acompañamiento del Ministerio de Cultura de Misiones, autoridades municipales y referentes provinciales. Bregagnolo mencionó especialmente el apoyo del ministro de Cultura, José “Locho” Lichowski, y del diputado Cristian Castro.
La iniciativa fue declarada de interés provincial, mientras que también se prevé su declaración de interés municipal por parte del Concejo Deliberante de Aristóbulo del Valle.
Una jornada para fotógrafos profesionales, estudiantes y aficionados
Uno de los principales objetivos del encuentro es ampliar el acceso a la fotografía y evitar que la actividad quede restringida exclusivamente a quienes trabajan profesionalmente con cámaras. Bregagnolo fue contundente al señalar que “con que te guste la fotografía es suficiente” para participar.
La propuesta busca reunir a profesionales que viven de la fotografía, estudiantes, aficionados y personas que simplemente tienen interés en mejorar su mirada y sus conocimientos.
En ese sentido, el fotógrafo planteó una diferencia entre tener una cámara y ser fotógrafo. Para él, la fotografía implica mucho más que accionar el disparador de un dispositivo: requiere formación, sensibilidad, conocimiento y una determinada manera de observar el mundo.
La actividad también apunta a promover una educación visual, incluso para quienes utilizan un teléfono celular para registrar momentos familiares.
Con ejemplos cotidianos, Bregagnolo sostuvo que aprender fotografía puede ayudar incluso a mejorar algo tan sencillo como un retrato familiar: saber cómo ubicarse, cómo trabajar con la luz y cómo construir una imagen que preserve adecuadamente un recuerdo.

La fotografía como profesión y forma de vida
Para Bregagnolo, el encuentro tiene además un significado profundamente personal. Este año cumple 36 años como fotógrafo, una trayectoria que comenzó de manera inesperada.
Contó que se había trasladado al Chaco para estudiar ingeniería, pero finalmente terminó dedicándose a la fotografía. Desde entonces, aseguró, prácticamente toda su existencia estuvo atravesada por esa actividad. “Se puede vivir de la fotografía”, es una de las ideas que pretende transmitir durante el encuentro.
En su caso, la fotografía también se convirtió en una herramienta para desarrollar su compromiso ambiental. Como fotógrafo y ecologista, Bregagnolo encontró en la imagen una forma de mostrar a la sociedad lo que sucede con el ambiente en Misiones.
De esta manera, fotógrafo y ecologista conviven en una misma mirada: la cámara no funciona solamente como instrumento artístico, sino también como una herramienta de comunicación, documentación y sensibilización ambiental.

Cinco expositores y un programa diverso
La organización diseñó una jornada intensa que comenzará a las 9 de la mañana y que incluirá reconocimientos, exposiciones, talleres y diferentes propuestas vinculadas con la fotografía.
Uno de los protagonistas será Juanca Marchak, histórico fotógrafo misionero, quien abordará el fotoperiodismo deportivo.
Bregagnolo destacó especialmente la trayectoria de Marchak y de otros referentes de la fotografía de la provincia, como Sisto Blas, Marco Otaño y Cabral, a quienes consideró parte de una historia que merece ser reconocida.
También participará Fernanda Iturrieta, docente y fotógrafa, quien estará al frente de una propuesta vinculada con la cianotipia, un taller presencial en el que los participantes podrán experimentar directamente con esta técnica.
Otro de los expositores será Gustavo Carbonell, reconocido por su trabajo documental y su compromiso con problemáticas sociales. Su presentación estará centrada en un tema especialmente actual: la inteligencia artificial y la fotografía.
El programa incluye además a Javier Motola, fotógrafo vinculado al modelaje y con una reconocida trayectoria en Posadas, y al grupo Elemental Light, de Oberá, que presentará su particular propuesta de trabajo.
La organización buscó deliberadamente que el programa fuera diverso y plural, aunque Bregagnolo reconoció que el listado podría haber sido mucho más amplio.
Cuánto cuesta participar del encuentro
La organización decidió establecer un costo de participación para poder cubrir diferentes gastos de la jornada, entre ellos el almuerzo o ágape previsto al mediodía y los traslados de los disertantes.
El valor será de:
- $20.000 para estudiantes acreditados.
- $25.000 para el público general.
Además, habrá sorteos y premios, gracias a la colaboración de distintas personas y entidades que acompañan la actividad.
La intención, explicó Bregagnolo, no es solamente financiar el encuentro sino también generar una instancia de intercambio y encuentro entre quienes forman parte del mundo de la fotografía en Misiones.
Fotografía analógica, fotografía digital e inteligencia artificial
Uno de los momentos más interesantes de la entrevista estuvo relacionado con la transformación tecnológica que atravesó la fotografía durante las últimas décadas. Bregagnolo reivindicó su formación como fotógrafo analógico y recordó el cambio que significó la llegada de la fotografía digital.
En la fotografía analógica, explicó, cada rollo tenía una cantidad limitada de exposiciones. Un rollo de 36 fotografías obligaba al fotógrafo a pensar cada disparo, observar la luz, las sombras, el encuadre y decidir cuándo realmente valía la pena hacer clic.
Para Bregagnolo, esa limitación generaba una forma particular de aprendizaje y educación visual.
Su crítica no está dirigida contra la fotografía digital en sí misma, sino contra el uso indiscriminado de la posibilidad de disparar cientos o miles de imágenes para después seleccionar y editar unas pocas.
A su criterio, el tiempo dedicado a observar y construir una fotografía debería tener mayor peso que las horas posteriores frente a una computadora editando imágenes.
“La inteligencia artificial no puede reemplazar el sentir del fotógrafo”
La llegada de la inteligencia artificial plantea, para Bregagnolo, un desafío todavía mayor.
El fotógrafo considera que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil si se utiliza correctamente y permite ahorrar tiempo. Sin embargo, cuestionó la posibilidad de delegar completamente en ella las decisiones creativas. Su advertencia apunta a preservar aquello que considera esencial en la fotografía: la mirada personal.
Según su perspectiva, después de años de práctica, el fotógrafo desarrolla una educación visual que hace que prácticamente todo lo que observa pueda ser pensado como una fotografía.
La inteligencia artificial puede colaborar con determinados procesos, pero no reemplaza la experiencia, la sensibilidad ni la capacidad de encontrar una imagen en el mundo real. Bregagnolo comparó la tecnología con una herramienta: puede utilizarse para diferentes fines, y lo importante es quién la utiliza y con qué propósito.
La fotografía como memoria e historia
Durante la entrevista también apareció una definición más amplia de la fotografía: no solamente como una disciplina artística o una profesión, sino como parte de la historia de la humanidad.
Desde esta perspectiva, fotografiar significa construir memoria, registrar momentos y dejar testimonio de una época.
La expansión de los teléfonos celulares hizo que millones de personas puedan producir imágenes diariamente. Pero para Bregagnolo, ese acceso masivo a la tecnología no debería implicar la pérdida de la educación visual.
Por eso, el encuentro pretende recuperar una idea central: fotografiar no es solamente tener una cámara o un celular, sino aprender a mirar.
Aristóbulo del Valle como escenario
La elección de Aristóbulo del Valle tampoco es casual. Bregagnolo destacó las características de la localidad y su potencial para recibir a fotógrafos y visitantes.
La propuesta busca que quienes participen del encuentro puedan además recorrer la localidad, encontrarse con sus paisajes y descubrir nuevas posibilidades para desarrollar la fotografía. En especial, el entorno natural de la zona ofrece un escenario privilegiado para quienes trabajan con paisajismo, naturaleza y fotografía ambiental.
Para el fotógrafo y ecologista, llevar el encuentro a Aristóbulo significa también descentralizar las actividades culturales y fortalecer el vínculo entre fotografía, territorio y naturaleza.

Una invitación abierta a mirar de otra manera
El 4° Encuentro de Fotógrafos de Misiones se realizará el sábado 26 de septiembre en la Casa de la Cultura del Bicentenario de Aristóbulo del Valle.
Después de una década desde la última edición, la propuesta busca recuperar una iniciativa que nació en 2014 y volver a poner en contacto a distintas generaciones de fotógrafos y fotógrafas.
Pero, sobre todo, pretende instalar una pregunta sobre la manera en que las personas miran y registran el mundo.
Para Bregagnolo, la fotografía puede ser profesión, vocación, memoria, herramienta de comunicación, instrumento de denuncia ambiental y también una forma de descubrir aquello que muchas veces pasa inadvertido.
La invitación, entonces, no está dirigida solamente a quienes ya se consideran fotógrafos. También alcanza a quienes tienen una cámara, utilizan un celular, disfrutan de sacar fotos o simplemente quieren aprender a mirar de otra manera.
Aristóbulo del Valle se prepara así para recibir una jornada que busca celebrar la fotografía, recuperar su historia y discutir hacia dónde avanza en tiempos de imágenes digitales, edición permanente e inteligencia artificial.
Clara Chevallier: “Tenemos universidades que están en riesgo de sostener sus carreras hasta diciembre”https://t.co/hhDFeLmirO pic.twitter.com/9pVCXky91V
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