La expectativa y la tensión que genera la final del Mundial que disputará la Selección argentina vuelve a poner en agenda la importancia de la cardioprotección en espacios con gran concentración de personas. Especialistas remarcan que contar con un Desfibrilador Externo Automático (DEA) operativo y personal capacitado para utilizarlo puede resultar determinante ante una emergencia cardíaca.
Si bien emociones como la euforia por un gol, la ansiedad o el estrés de un encuentro definitorio no provocan por sí mismas un paro cardíaco, sí pueden actuar como factores desencadenantes en personas con patologías cardiovasculares preexistentes. En esos casos, la rapidez de la respuesta inicial puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El tiempo de respuesta, un factor decisivo ante un paro cardíaco
Se da a conocr que uno de los aspectos más críticos en una emergencia cardiovascular es el tiempo que transcurre hasta la primera asistencia.
Un paro cardíaco ocurre en cuestión de segundos. En eventos deportivos multitudinarios, el tiempo que transcurre hasta la primera atención médica es uno de los factores que más condiciona la supervivencia
Según se indica, diversos estudios muestran que por cada minuto que pasa sin desfibrilación las probabilidades de supervivencia disminuyen entre un 7% y un 10%. Por ese motivo, cuando los servicios de emergencia demoran varios minutos en llegar al lugar donde se produjo el colapso, la intervención inmediata de personas capacitadas adquiere un valor fundamental.
En este contexto, los desfibriladores externos automáticos funcionan como un recurso esencial para iniciar la atención mientras arriban los profesionales sanitarios.
Qué es un DEA y cómo ayuda a salvar vidas
El DEA es un dispositivo diseñado para analizar automáticamente el ritmo cardíaco de una persona que sufrió un paro cardiorrespiratorio y administrar una descarga eléctrica únicamente cuando resulta clínicamente necesaria.
Los equipos no reemplazan la atención médica especializada, sino que actúan como un puente entre el momento del colapso y la llegada de los servicios de emergencia.
La desfibrilación precoz, combinada con las maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), incrementa significativamente las posibilidades de supervivencia.
destacan que la automatización de estos dispositivos reduce la posibilidad de errores durante una situación crítica. El equipo analiza el estado del paciente y determina si corresponde aplicar una descarga, evitando que el operador deba interpretar datos clínicos complejos en medio de una emergencia.
Tecnología diseñada para asistir al rescatista
Los DEA de última generación incorporan sistemas de asistencia visual y sonora que guían paso a paso al operador durante el procedimiento de reanimación.
Estos equipos fueron desarrollados para facilitar la actuación incluso en escenarios de alta tensión emocional, como estadios, fan zones, clubes o espacios donde se siguen masivamente los encuentros mundialistas.
Entre las herramientas que incorporan se encuentran instrucciones de voz, guías visuales para la colocación correcta de los electrodos, encendido rápido y sistemas que agilizan la preparación del equipo para reducir los tiempos de respuesta.
Además, el dispositivo determina automáticamente si la descarga está indicada, permitiendo que quien asiste a la víctima pueda concentrarse en realizar correctamente las maniobras de RCP y seguir los protocolos de reanimación.
Los profesionales destacan que estas tecnologías fueron desarrolladas en línea con recomendaciones internacionales elaboradas por organismos de referencia como la American Heart Association (AHA) y el European Resuscitation Council (ERC).
El estrés puede afectar incluso a personas entrenadas
Uno de los desafíos más frecuentes durante una emergencia es la presión psicológica que enfrenta quien interviene.
Se da a conocer que la calidad de una reanimación cardiopulmonar depende de múltiples factores, entre ellos la profundidad de las compresiones, la frecuencia adecuada, la posición de las manos y el cumplimiento de la secuencia de maniobras.
En situaciones de gran tensión emocional, como puede ocurrir durante un partido definitorio de la Copa del Mundo, incluso personas con entrenamiento previo pueden verse afectadas por el estrés.
Por esta razón, los sistemas de asistencia incorporados en los DEA buscan simplificar la intervención, reducir la carga cognitiva del operador y favorecer una respuesta alineada con los protocolos internacionales de atención de emergencias cardiovasculares.
Capacitación en RCP y uso de DEA: una herramienta clave para la cardioprotección
El miedo sigue siendo una de las principales barreras para actuar frente a un paro cardíaco. Muchas personas temen cometer errores, agravar la situación o enfrentar consecuencias legales.
Sin embargo, remarcó que los DEA están diseñados para actuar únicamente cuando la descarga es necesaria y constituyen herramientas seguras cuando son utilizadas por personas capacitadas.
En ese sentido, subrayó la necesidad de fortalecer la formación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y en el uso de desfibriladores en ámbitos laborales, educativos, deportivos y comunitarios.
"Contar con el equipo es fundamental, pero también lo es saber cómo actuar cuando cada segundo cuenta", afirmó.
Los tres pilares de la cardioprotección en espacios públicos
Para garantizar una respuesta efectiva frente a emergencias cardíacas, Lazarte plantea una estrategia basada en tres ejes complementarios.
El primero consiste en asegurar el acceso a la tecnología mediante la instalación de DEA en lugares con alta circulación de personas, como estadios, clubes, centros educativos, empresas y espacios públicos.
El segundo apunta a la capacitación permanente para que más personas puedan reconocer tempranamente un paro cardíaco e intervenir mediante RCP y desfibrilación.
Finalmente, el tercer componente se vincula con el mantenimiento preventivo y el acompañamiento técnico, aspectos fundamentales para garantizar que los equipos se encuentren operativos cuando se los necesite.
La cardioprotección efectiva no depende únicamente de disponer de la tecnología adecuada, sino también de contar con personal entrenado y sistemas de control que aseguren el correcto funcionamiento de los dispositivos. En eventos masivos como los que genera el Mundial 2026, estos factores pueden resultar determinantes para aumentar las posibilidades de supervivencia ante una emergencia cardiovascular.
LEÉ MÁS: Mundial 2026: Los seis consejos para cuidar la voz y disfrutar los partidos de forma saludable



//




