La joven Emily Pötzinger llegó desde Alemania a Posadas para formar parte del programa cultural impulsado por la Asociación Preservar Nuestros Orígenes junto a YFU Argentina. Durante un año colaborará en proyectos educativos y comunitarios que buscan fortalecer los lazos interculturales.
En Alemania, Emily vive en un pueblo de apenas 3 mil personas y señaló que la experiencia en Misiones es muy distinta. “Me encanta Posadas y la naturaleza de Misiones”, comentó a Radio UP sobre sus primeras semanas de adaptación.
También, explicó que su viaje no se enmarca en un intercambio académico tradicional. “Es más trabajo voluntariado. Fue animada por una amiga que fue voluntaria en África y, de hecho, originalmente quería ir allá”, relató.
En sus primeras actividades acompañó a la organización en un festival por el Día del Niño y participa en proyectos de teatro y radio junto a Soledad Galván, integrante de Preservar Nuestros Orígenes. También destacó que disfruta de las costumbres locales. “Me gusta más el tereré que el mate. Lo mismo que la chipa con queso”, dijo entre risas.

El idioma es otro de los retos de su estadía. “Mi español no es muy bueno, pero todos me hablan más lento y es más fácil así”, señaló sobre su vida cotidiana. Valoró además la apertura de la comunidad. “Hasta ahora siempre me sentí bienvenida en todos lados y hay mucha gente que me saca conversación”, afirmó.
Emily resaltó algunas diferencias culturales que la sorprendieron. La humedad de los días calurosos fue una novedad para ella, así como la costanera de Posadas. También marcó un contraste con su país natal. “La gente acá suele ser más conversativa que en Alemania y viven más relajados”, expresó.
Sobre el proyecto que trajo a la voluntaria a Posadas
Este proyecto, que ya lleva cinco años consecutivos de implementación, busca fortalecer los lazos interculturales, promover la socialización y brindar herramientas para el crecimiento personal de los jóvenes participantes, quienes al finalizar el ciclo regresan a sus países con nuevas experiencias y aprendizajes.
El programa cuenta también con el compromiso de referentes locales que acompañan a los voluntarios en su día a día, como es el caso de An, quien desde hace dos años colabora de manera activa en la organización. De esta manera, la Asociación continúa consolidando un espacio que combina educación, intercambio cultural y trabajo comunitario, reafirmando el valor de la identidad y de las raíces misioneras en el marco de un esfuerzo colectivo.



//




