El ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, rechazó las críticas formuladas por el diputado provincial Miguel Núñez contra el programa jurisdiccional de créditos de carbono y sostuvo que el legislador “tergiversó totalmente” el funcionamiento de una iniciativa que posicionó a la provincia como pionera a nivel mundial en materia de financiamiento ambiental.
Durante una entrevista por FM Show, el funcionario manifestó su malestar por las declaraciones del legislador, quien había calificado al esquema como una “farsa”. “Más que caliente estoy un poquito indignado”, expresó Safrán, al considerar que las críticas contienen errores conceptuales sobre el mercado de carbono, la certificación internacional y el alcance real del programa.

Cómo logró Misiones certificar casi 11 millones de créditos de carbono
El titular de Hacienda explicó que el reconocimiento internacional no se basa en la venta de bosques ni de recursos naturales, sino en la reducción comprobable de la deforestación.
Según detalló, Misiones logró demostrar que entre 2017 y 2022 redujo la tasa anual de deforestación de aproximadamente 20.500 hectáreas a unas 5.400 hectáreas por año.
Ese resultado permitió que la certificadora internacional Verra validara la emisión de 10.914.085 créditos de carbono, equivalentes a la misma cantidad de toneladas de dióxido de carbono que dejaron de liberarse a la atmósfera gracias a la conservación de la selva.
Safrán explicó que Verra cumple una función similar a la que tienen las calificadoras internacionales en los mercados financieros, ya que garantiza la validez y trazabilidad de los créditos emitidos. “Lo que se reconoce es la reducción de la deforestación y la conservación de la selva nativa”, enfatizó.

Misiones, pionera en un programa jurisdiccional de alcance mundial
Uno de los aspectos que destacó el ministro es que Misiones se convirtió en la primera provincia del mundo en desarrollar exitosamente un programa jurisdiccional bajo estándares JNR (Jurisdictional and Nested REDD+).
Este modelo permite que una jurisdicción completa sea reconocida por sus esfuerzos de conservación, integrando además la participación de actores privados.
El programa alcanzó una superficie de aproximadamente 1.500.000 hectáreas de selva nativa, equivalente a casi la mitad del territorio provincial. Safrán remarcó que el proceso demandó más de cinco años de trabajo técnico, auditorías internacionales, talleres de capacitación y validaciones independientes.
Los productores privados podrán cobrar parte de los ingresos
Uno de los puntos centrales de la polémica giró en torno a la participación de los propietarios privados. El ministro negó categóricamente que los productores queden excluidos y afirmó que el esquema fue diseñado precisamente para incluirlos.
Explicó que la provincia optó por un modelo que permite la incorporación de dueños de tierras con selva nativa registrada, quienes pueden inscribirse a través de los mecanismos previstos por el programa.
Además, aclaró que los productores también tienen la posibilidad de desarrollar proyectos propios mediante un sistema conocido como “anidamiento”, aunque reconoció que ese camino implica costos técnicos y administrativos difíciles de afrontar para pequeños propietarios. “Los privados participan y reciben fondos”, remarcó el funcionario.

Cómo se repartirán los recursos obtenidos por la venta de créditos
Safrán también respondió a las críticas vinculadas al destino de los futuros ingresos. Aclaró que los créditos fueron certificados hace apenas dos semanas y todavía no se concretó ninguna venta, por lo que actualmente no existe dinero distribuido.
Sin embargo, explicó que el esquema establece reglas claras para la utilización de los recursos:
- 40% será destinado al Ministerio de Ecología para fortalecer controles ambientales, combatir la tala ilegal y reforzar el trabajo de guardaparques.
- 30% se dirigirá a una cuenta destinada específicamente a los propietarios privados que integran el programa.
- 30% financiará proyectos orientados a seguir reduciendo la deforestación y fortalecer la conservación ambiental.
Según sostuvo, incluso este último porcentaje terminará beneficiando a actores privados vinculados a actividades de preservación y manejo sostenible. “No queda para el Estado provincial; vuelve justamente al sector privado”, afirmó.
La discusión sobre producción y conservación
Durante la entrevista también surgió uno de los debates históricos de Misiones: la convivencia entre la producción agropecuaria y la conservación de la selva paranaense.
Ante la consulta sobre qué beneficio obtiene un productor que conserva una porción de monte nativo en lugar de destinarla a actividades productivas, Safrán sostuvo que el programa fue concebido para generar incentivos económicos concretos.
La intención, explicó, es reconocer el esfuerzo de quienes durante años mantuvieron áreas de bosque nativo, contribuyendo a la reducción de la deforestación provincial. El funcionario coincidió además en que todavía existe un importante desafío comunicacional para que más propietarios conozcan las posibilidades de adhesión al programa.
Mercuria, la venta de los créditos y la expectativa por el mercado regulado
Respecto a la comercialización de los créditos, Safrán indicó que la provincia trabajó durante los últimos años junto a Mercuria, una empresa suiza especializada en mercados internacionales de energía y carbono.
Recordó que inicialmente se habían realizado gestiones con la petrolera británica BP, pero que finalmente el proceso avanzó con Mercuria. Según el acuerdo vigente, la compañía comprará el 80% de los créditos a valor de mercado, mientras que el 20% restante podrá ser comercializado directamente por la provincia.
Actualmente Misiones gestiona ante la Cancillería argentina la incorporación de estos créditos dentro de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), un paso clave para acceder al mercado regulado de carbono.
La diferencia económica es significativa. Safrán estimó que en el mercado voluntario cada crédito ronda actualmente los 5 dólares, mientras que en mercados regulados el valor podría ubicarse entre 30 y 50 dólares por unidad.
Un activo ambiental con proyección internacional
El ministro destacó además que los créditos obtenidos por Misiones recibieron una valoración positiva por parte de la consultora Sinergia, que ponderó tanto el impacto ambiental como el trabajo desarrollado con productores, comunidades locales y pueblos originarios.
Para Safrán, la fortaleza del programa radica precisamente en la combinación entre conservación, participación privada y compromiso institucional para seguir reduciendo la deforestación en los próximos años.
La certificación de más de 10,9 millones de créditos de carbono coloca a Misiones en una posición estratégica dentro del mercado internacional de carbono y abre una nueva discusión sobre cómo transformar la preservación de la selva paranaense en una fuente de financiamiento para el desarrollo sostenible de la provincia.



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