Hoy se cumple el plazo límite para que el gobierno nacional implemente la Ley de Emergencia Pediátrica, una normativa clave ratificada por el Congreso que busca garantizar recursos, financiamiento y estructura adecuada para la atención pediátrica de alta complejidad en hospitales públicos como el Hospital Garrahan.
La ley había sido promulgada y aceptada por las autoridades nacionales, pero el Ejecutivo demoró su ejecución alegando falta de presupuesto, dejando un vacío en la gestión de recursos para el hospital y los equipos médicos. La situación generó alarma entre trabajadores, familias de pacientes y expertos en salud, que advierten sobre el impacto directo en la calidad de atención.
Impacto en pacientes y familias
En diálogo con Radio Up, el Dr. Mauro García, coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos 45 del Garrahan y vocero de los trabajadores, denunció que “abrimos todos el Boletín Oficial buscando recursos para la emergencia pediátrica y no había nada”.
El médico señaló que, aunque el jefe de gabinete reconoció la promulgación de la ley, no se activó el financiamiento correspondiente. “Se argumenta que no se sabe de dónde sacar la plata, pero sabemos que los recursos existen y que es una decisión política”, afirmó.
García subrayó que el retraso no solo afecta a los trabajadores, sino que compromete la atención de los pacientes pediátricos más vulnerables, un riesgo inaceptable para un hospital de referencia nacional e internacional.

Desarme de equipos y estrés laboral extremo
La falta de recursos impacta directamente en los equipos médicos y de soporte. Según García, se han ido profesionales de neurología, endoscopía respiratoria, farmacia y otras áreas críticas, lo que sobrecarga al personal restante.
“Esto significa que la atención que se daba como equipo está sobrepuesta sobre los que quedan, con el riesgo de comprometer la calidad que durante 38 años hemos logrado mantener”, advirtió.
El Dr. García describió la situación como estresante y desgastante, con médicos y trabajadores al límite de su capacidad física y emocional. “Hay desazón, cansancio y hastío, pero seguimos atendiendo a los pacientes. Nuestra prioridad son ellos”, afirmó.
Los pacientes y sus familiares también sienten el efecto del retraso en la implementación de la ley. “No me parece que un paciente grave o un familiar tenga que sufrir por la mala gestión”, señaló García, recordando situaciones en las que los equipos médicos se sobrepusieron a la falta de recursos para salvar vidas.
Un ejemplo reciente fue la atención de una paciente pediátrica durante un feriado, donde el equipo de 20 personas logró salvarla gracias a su esfuerzo y compromiso profesional. Sin embargo, este tipo de sobrecarga no es sostenible y representa un riesgo real para la salud pública pediátrica.
Promesas incumplidas y financiamiento ausente
El Dr. García criticó los anuncios de inversión realizados por el gobierno: “Dijeron que aparecieron 40.000 millones, luego que invertirían 30.000 millones, pero nada se hizo. Todo lo que se promocionó eran cosas suspendidas o propuestas de la administración anterior”.
Esto evidencia un patrón de promesas incumplidas, donde los recursos anunciados nunca llegan a los hospitales, afectando tanto el salario de los trabajadores como la infraestructura hospitalaria, poniendo en riesgo la atención de alta complejidad.

Consecuencias para la salud pública y la excelencia médica
Según García, la falta de implementación de la ley no solo afecta a un hospital, sino que tiene impacto directo en todo el sistema público de salud pediátrica en Argentina. “Atacan la excelencia en salud pública, porque el Garrahan es uno de los mejores jugadores de salud pediátrica y es público. Todo va en contra de eso”, advirtió.
El riesgo es que la falta de recursos y el desarme de equipos comprometa la capacidad del hospital para atender pacientes complejos, dejando a los niños y niñas más vulnerables sin la atención especializada que merecen.
Legisladores advierten posibles acciones judiciales
Ante la falta de respuesta del Ejecutivo, legisladores que respaldan la ley ya advierten sobre posibles presentaciones judiciales para garantizar la implementación de la emergencia pediátrica.
Mientras tanto, los trabajadores del Hospital Garrahan continúan cumpliendo su labor con compromiso, atendiendo a los pacientes y denunciando públicamente las falencias en el financiamiento, infraestructura y salarios.
El Dr. García cerró su mensaje con un llamado a la sociedad y a los próximos actores políticos: “En unas semanas hay elecciones y hay que escuchar a quienes hablan de salud pública y educación. Si no, los chicos no tendrán acceso a una salud pública de alta calidad y complejidad”, subrayó, enfatizando la responsabilidad del Estado frente a los derechos de los niños y niñas.
— Hospital Garrahan (@HospGarrahan) October 3, 2025



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