Bolivia celebró este domingo 17 de agosto elecciones presidenciales y legislativas que marcarán el rumbo político de los próximos cinco años. Casi 8 millones de ciudadanos estuvieron habilitados para votar en un clima de fuerte polarización, atravesado por la crisis interna del Movimiento al Socialismo (MAS), partido que gobernó las últimas dos décadas.

El expresidente Evo Morales, enfrentado con el actual mandatario Luis Arce, llamó a sus seguidores a emitir un voto nulo, debilitando la performance de su propio espacio. En tanto, el candidato oficialista, Andrónico Rodríguez, joven dirigente campesino y expresidente del Congreso, quedó relegado en las encuestas a un quinto lugar, lo que refuerza el pronóstico de un retroceso del MAS.

Con los primeros resultados en proceso de escrutinio, el escenario apunta a una definición entre dos candidatos de derecha, que capitalizaron el desgaste del oficialismo y el desencanto de la población. Los analistas anticipan que esta elección podría significar un punto de quiebre histórico para el mapa político boliviano, marcando el inicio de un nuevo ciclo de poder.
Opositor Jorge Quiroga dice que Bolivia "cambiará dramáticamente" tras las elecciones https://t.co/tahYgryEK6 pic.twitter.com/XruPquksUd
— El Tiempo (@Diario_ElTiempo) August 18, 2025



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