Bolivia atraviesa este domingo una jornada electoral clave en medio de una profunda crisis económica y con la expectativa de un cambio histórico en el escenario político. Más de 7,5 millones de ciudadanos están habilitados para elegir presidente, 36 senadores y 130 diputados en un clima de incertidumbre marcado por la escasez de dólares, la falta de combustibles y una inflación que ya supera el 25%.
Bolivia: jornada electoral marcada por la crisis
Según los últimos sondeos, el expresidente conservador Jorge Quiroga encabeza la intención de voto con un 22,3%, seguido por el candidato de centroderecha Samuel Doria Medina, con un 18%. Muy lejos de esos números, el Movimiento al Socialismo (MAS), que gobernó el país en las últimas dos décadas, aparece relegado con su postulante Andrónico Rodríguez en cuarto lugar y apenas un 11,4%, incluso por debajo de los votos en blanco y nulos.

De confirmarse esta tendencia, sería la primera vez en 20 años que el MAS no logra superar el 50% en primera vuelta, marcando el fin de una era de hegemonía política. Todo apunta a que la definición presidencial se trasladará a una segunda vuelta en octubre, lo que configuraría un escenario inédito en la historia reciente del país.

La elección se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad y con la atención puesta en el nivel de participación ciudadana, que podría ser determinante para consolidar o modificar las proyecciones previas.



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