El empleo asalariado privado registrado atraviesa una de las secuencias más prolongadas de deterioro de los últimos años. De acuerdo con el informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (Edil) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política UBA-Conicet, el indicador acumuló doce meses consecutivos de caída, la racha más extensa de la serie disponible desde 2009.
En mayo de 2026, el universo de trabajadores registrados en empresas privadas se ubicó en aproximadamente 6,13 millones de personas. El número representa una pérdida de unos 241.000 puestos respecto de noviembre de 2023 y deja al empleo formal en un nivel similar al registrado una década atrás.
El empleo formal quedó por debajo del máximo de 2023
La comparación histórica muestra la magnitud del retroceso. En julio de 2016 se contabilizaban 6,169 millones de asalariados privados registrados, alrededor de 37.000 más que en mayo de 2026. A su vez, el nivel actual se encuentra 4,3% por debajo del máximo alcanzado en agosto de 2023.
La evolución del empleo también se distanció del comportamiento de la actividad económica. En mayo, el nivel de actividad era 4,9% superior al de noviembre de 2023, mientras que el empleo asalariado privado registrado permanecía 3,8% por debajo de aquel punto de referencia.
El dato evidencia que la recuperación de la producción no se trasladó de manera equivalente a la generación de puestos formales. La brecha entre ambos indicadores se convirtió en uno de los principales rasgos de la actual dinámica del mercado laboral.
La recuperación del empleo se frenó durante 2025
La pérdida de puestos no se produjo de manera uniforme durante todo el período. Luego de la contracción inicial registrada hacia fines de 2023, el empleo privado consiguió recuperar parte de los puestos perdidos y alcanzó 6,27 millones de trabajadores en mayo de 2025.
Sin embargo, a partir de ese momento comenzó una nueva etapa de retroceso. El indicador disminuyó durante cada uno de los meses siguientes hasta llegar a los 6,13 millones registrados en mayo de 2026.
En términos interanuales, esto implicó una reducción de aproximadamente 135.000 empleos privados registrados.
Construcción e industria concentran las mayores pérdidas
El deterioro tuvo una incidencia especialmente fuerte en sectores vinculados con la producción y la actividad económica. Desde noviembre de 2023, la construcción registró una reducción del 14,2% de su empleo formal, convirtiéndose en la actividad con la mayor caída porcentual entre las relevadas.
La siguieron minería y energía, con una disminución del 8,4%; la industria manufacturera, con 7,2%; finanzas, con 5,7%; y transporte, con 4,8%.
Otros sectores también presentaron retrocesos, aunque de menor magnitud. Hoteles y restaurantes redujeron su dotación registrada un 3,8%; las actividades inmobiliarias, un 2,7%; el comercio, un 1,1%; y electricidad, gas y agua, un 0,8%.
El agro fue la principal excepción dentro del conjunto analizado. Desde noviembre de 2023, el sector incorporó trabajadores y registró un crecimiento del 4,3% en su empleo formal.
La industria perdió más de 85.000 puestos registrados
La cantidad absoluta de empleos perdidos permite observar con mayor precisión el impacto sectorial. La industria manufacturera concentró una de las mayores reducciones, con alrededor de 85.600 puestos menos, mientras que la construcción perdió unos 62.700.
En conjunto, ambos sectores explicaron aproximadamente 148.300 bajas desde noviembre de 2023.
También se produjeron reducciones en transporte, con 25.700 puestos menos; actividades inmobiliarias, con 24.500; comercio, con 13.600; hoteles y restaurantes, con 10.900; finanzas, con 8.600; y minería y energía, con 7.900.
En sentido contrario, el agro sumó aproximadamente 13.400 trabajadores durante el período analizado.
Durante mayo de 2026, además, el retroceso continuó en algunas de las principales ramas de actividad. El comercio perdió alrededor de 4.200 puestos, la industria manufacturera unos 3.200 y la construcción cerca de 2.000.

La industria acumula un deterioro más prolongado
El comportamiento de la industria manufacturera adquiere especial relevancia por su peso dentro del empleo asalariado privado. Desde septiembre de 2023, el sector perdió cerca de 90.000 puestos, de los cuales aproximadamente 52.000 corresponden al último año.
Aunque la caída porcentual de la industria es inferior a la registrada por la construcción, su mayor volumen de trabajadores hace que el impacto en términos absolutos sea considerablemente superior.
Además, industria y comercio encabezaron las reducciones mensuales registradas desde septiembre de 2025, según los datos difundidos por Edil.
La Encuesta de Indicadores Laborales volvió a mostrar una baja
Los datos correspondientes a junio tampoco mostraron señales firmes de recuperación del mercado laboral formal. La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) registró una disminución mensual del 0,1% entre las empresas privadas con más de diez trabajadores.
Con ese resultado, el segmento acumuló ocho meses consecutivos sin crecimiento y quedó 1,3% por debajo del nivel registrado un año antes.
La dinámica de contratación también reflejó un escenario de cautela. La tasa de entrada se ubicó en 1,6, mientras que la tasa de salida alcanzó 1,7. Ambas cifras se mantuvieron por debajo del promedio de los doce meses anteriores.
A esto se sumó una menor demanda de nuevos trabajadores: la tasa de búsqueda de personal alcanzó su nivel más bajo del último año.
Las expectativas empresariales muestran una señal diferente
A pesar del deterioro observado en los registros efectivos de empleo, las expectativas de las empresas mostraron una perspectiva algo más favorable para los meses siguientes.
En junio, el 5% de las compañías consultadas anticipaba cambios en su dotación. Dentro de ese grupo, un 3,2% esperaba aumentar su cantidad de trabajadores, mientras que un 1,9% proyectaba una reducción.
El resultado arrojó expectativas netas positivas del 1,3%. Las perspectivas fueron más favorables en construcción e industria manufacturera, mientras que los servicios comunales, sociales y personales mantuvieron previsiones negativas.
El avance de empleos con menor protección laboral
El retroceso del empleo registrado se produjo en paralelo con un aumento de modalidades laborales caracterizadas por una menor protección. Un estudio del Instituto Argentina Grande (IAG), realizado a partir de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares, estimó que el 45,2% de los ocupados incluidos en su análisis se encontraba en situación de “desprotección laboral” durante el primer trimestre de 2026.
Según ese relevamiento, entre 2024 y 2026 se generaron 626.000 nuevos puestos considerados desprotegidos, mientras desaparecieron 56.000 empleos protegidos y 212.000 cargos públicos.
El análisis sostiene que la reducción del empleo público y del empleo privado formal no fue compensada en igual magnitud mediante la creación de puestos dentro de otras categorías consideradas protegidas.
Los jóvenes fueron uno de los grupos más afectados
El deterioro también tuvo una incidencia significativa entre los trabajadores más jóvenes. Para las personas de entre 18 y 26 años, la tasa de desprotección laboral pasó del 53,4% al 61,6% en un período de dos años.
Dentro de ese grupo etario, los varones registraron una pérdida de aproximadamente 30.000 empleos públicos y 96.000 puestos privados protegidos.
En términos generales, el estudio estimó que durante 2024-2026 se perdieron alrededor de 160.000 puestos de calidad entre los jóvenes.
La recuperación económica todavía no se traduce en más empleo formal
Los datos muestran una diferencia significativa entre la recuperación de la actividad económica y la evolución del empleo asalariado privado registrado. Mientras la economía se encontraba 4,9% por encima de noviembre de 2023, el empleo formal privado permanecía 3,8% por debajo de ese nivel.
El desafío para los próximos meses será determinar si esa brecha comienza a reducirse mediante una recuperación sostenida de la contratación formal o si la actividad continuará creciendo sin generar una mejora proporcional en el mercado laboral registrado.
Por ahora, el comportamiento de los últimos doce meses muestra que la recuperación económica todavía no consiguió revertir la pérdida acumulada de empleo asalariado privado formal
LEÉ MÁS: Los remedios en Argentina son más caros que en el exterior en el 90% de los casos analizados



//



