El anuncio del Gobierno nacional sobre la modificación del esquema cambiario, que incluye la actualización de las bandas del dólar en línea con la inflación a partir de enero del 2026, generó reacciones variadas en el ámbito económico. Para el economista misionero Guillermo Knass, la medida va en la dirección correcta y corrige un problema que venía acumulándose en los últimos meses: el atraso del tipo de cambio.
“Es una gran noticia”, sostuvo Knass al analizar la decisión oficial en La Última Rosca por Radio Up. Según explicó, fijar el dólar como ancla para frenar los precios puede funcionar en el corto plazo, pero implica riesgos. “El dólar es un ancla importante, pero el riesgo de fijarlo es que los precios no paren tan rápido y te quede el dólar atrasado”, señaló.
En ese sentido, recordó que algo similar ocurrió recientemente. “Con el último dato de inflación del 2,5% y el dólar corriendo por debajo, la banda pegó rápido en el techo y hubo que intervenir cada vez más”, indicó, y agregó que esas intervenciones incluso fueron contrarias al discurso oficial de dejar que el mercado determine los precios.

Knass advirtió que buscar una baja rápida de la inflación tiene costos altos. “Si vos querés que la inflación baje más rápido, pisás el tipo de cambio y baja rápido, pero no es sustentable en el tiempo”, afirmó. Según explicó, un dólar artificialmente barato provoca más importaciones, menos exportaciones y un deterioro de las reservas del Banco Central. “Eso lo sufrimos en provincias de frontera como Misiones, donde termina siendo mucho más barato comprar afuera que acá”, remarcó.
Prevén que actualización en las bandas cambiarias del dólar fortalecerá la economía real
Para el economista, el nuevo esquema puede ralentizar el descenso de la inflación, pero fortalece la economía real. “Cuando el dólar se mueve, también se mueven los precios, entonces la inflación va a tardar un poco más en bajar, seguro. Pero mientras cuides el equilibrio fiscal, es preferible prolongar el proceso antes que quedarte sin reservas”, sostuvo.
Knass también cuestionó las expectativas de una desinflación inmediata. “Salir de un proceso de alta inflación es rápido, pero llevar la inflación a niveles internacionales lleva muchos años”, explicó. Como ejemplos, mencionó que Chile tardó dos décadas, Uruguay cinco años e Israel entre cinco y siete. “No conozco casos donde se haya logrado sin costos usando atajos. En Argentina ya lo intentamos, con la convertibilidad o fijando el tipo de cambio, y los problemas después explotan”, advirtió.

Desde su mirada, el ajuste de las bandas cambiarias puede generar alivio en el mercado. “Le da un precio más normal al dólar. Así los importadores no adelantan compras, los exportadores no retrasan liquidaciones y la gente no se desespera por comprar dólares esperando una devaluación”, explicó. “Era una señal que se estaba pidiendo desde hace tiempo”, añadió.
¿Qué implica que el piso y techo de compra y venta del dólar se actualice?
Sobre el impacto cotidiano, Knass aclaró que no se trata de una medida con efectos inmediatos en el bolsillo. “No es algo que al otro día le llene el carrito a doña Rosa”, dijo. Sin embargo, remarcó que un tipo de cambio menos atrasado permite tasas más bajas, más crédito y mayor actividad. “Eso después mejora el empleo y, con el tiempo, los ingresos”, afirmó.
El economista consideró que el nuevo esquema apunta a evitar tensiones futuras. “Tal vez la inflación tarde un poco más en seguir bajando, pero no vas a tener un dólar atrasado que te deje sin reservas. Y eso es clave para que el país no vuelva a explotar”, concluyó.
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