''No es fácil hacer una parada de 10 horas'', aseveró el Ingeniero Civil, Sergio Rosciano tras el anuncio de reducción de energía por parte de empresa LITSA (que provee alta tensión a MIsiones) previsto para el día domingo 27 de abril. Advirtió sobre la importancia de planificar con antelación este tipo de intervenciones. También se refirió al traspaso de ENARSA al sector privado.
Este fin de semana se llevarán a cabo tareas de mantenimiento preventivo en el sistema eléctrico de la provincia, lo que implicará cortes programados de hasta 10 horas. La intervención, a cargo de la empresa LITORAL, dejará a la región con un margen limitado de suministro, por lo que se solicita a la población hacer un uso racional de la energía.

En diálogo con el programa ''La Última Rosca'', emitido por Radio Up, el ingeniero civil Sergio Rosciano explicó que, durante el mantenimiento, se activarán posibles mecanismos de abastecimiento complementario mediante generación local y una interconexión con Paraguay, que podría cubrir el 50% restante de la demanda.
“Si consumimos lo mismo de siempre y tenemos baja potencia, se generan problemas de sobretensión”, advirtió. En este sentido, recomendó restringir el uso de algunos electrodomésticos: “Reducir el consumo de dos o tres aparatos en casa puede contribuir significativamente a evitar cortes”.

Privatización de ENARSA
Asimismo, el especialista subrayó la necesidad de una mejor planificación y comunicación institucional en este tipo de intervenciones. “No es fácil hacer una parada de 10 horas. Hay electrodependientes, adultos mayores, bebés. Es fundamental que la ciudadanía esté informada con antelación para poder organizarse adecuadamente”, señaló.
Durante el mismo espacio radial, se abordó la reciente decisión del Gobierno nacional de avanzar con la privatización total de ENARSA mediante la venta del 100% de sus acciones. Según lo informado, la empresa será transferida a un operador privado que también tendría participación en Transener, firma responsable de la transmisión eléctrica en el país.
“La privatización será escalonada. Se venderán activos como gasoductos, centrales térmicas e hidroeléctricas. El objetivo es reducir las ineficiencias del modelo estatal y, al mismo tiempo, disminuir el volumen de subsidios públicos”, detalló Rosciano.
Finalmente, el ingeniero reflexionó sobre los vaivenes históricos del modelo energético argentino: “Hemos pasado del Estado a la tercerización, de la privatización al estatismo, en un péndulo constante. Lo que realmente necesitamos es control, eficiencia en el gasto y una planificación seria y sostenida en el tiempo”.



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