En el marco del Día Mundial de la Epilepsia, celebrado cada 26 de marzo, se llevaron adelante distintas acciones de concientización en todo el país, con el objetivo de visibilizar esta patología neurológica y promover la inclusión de quienes la padecen.
La jornada, también conocida como Día Púrpura, se instauró en 2008 y se identifica con ese color como símbolo de la soledad y el aislamiento que muchas veces atraviesan los pacientes con epilepsia. En este contexto, diversos edificios y monumentos de Argentina se iluminan de púrpura, entre ellos el Hospital Madariaga, en la provincia de Misiones.
En diálogo con Radio Up, el médico neurólogo Cristian Hardaman (MP 4961) explicó que la epilepsia es una condición de alcance global. “En el mundo hay aproximadamente 60 millones de personas con epilepsia, lo que representa cerca del 1% de la población mundial”, señaló.
En cuanto a la situación en Argentina, detalló que “se estima que hay entre 250 mil y 300 mil pacientes con epilepsia”. A nivel provincial, si bien no existen estadísticas oficiales, el especialista indicó que “extrapolando datos, calculamos que en Misiones podría haber entre 2.000 y 4.000 personas con esta condición”.
Hardaman remarcó que la epilepsia puede aparecer en cualquier etapa de la vida. “Puede darse desde la infancia temprana hasta la adultez mayor, y en muchos casos los pacientes requieren tratamientos prolongados con medicación”, explicó.
En ese sentido, destacó que, si bien no siempre tiene cura, la epilepsia es una enfermedad tratable. “Cuando la medicación no resulta efectiva, existen otras alternativas como la cirugía en casos puntuales, o terapias complementarias como dietas específicas o el uso de cannabidiol, siempre bajo control médico”, agregó.
Uno de los puntos clave, según el neurólogo, es la adherencia al tratamiento. “La causa más frecuente de crisis es la falta de toma de la medicación. Por eso insistimos en no suspenderla y consultar ante cualquier efecto adverso”, subrayó.
Además, enumeró una serie de recomendaciones para pacientes: mantener un buen descanso, evitar el consumo de alcohol, controlar la fotoestimulación (luces intensas), y tomar precauciones en actividades como nadar o realizar ejercicios físicos intensos.
Por su parte, Mónica Mayol, referente de la Fundación “Hablemos de Epilepsia”, también se refirió a este tema y destacó el rol de la sociedad en la inclusión. “Nuestra tarea es concientizar, romper mitos y enseñar cómo actuar ante una crisis”, afirmó.
Mayol explicó que lo primero ante un episodio es mantener la calma. “Hay que proteger la cabeza de la persona, retirar objetos que puedan lastimarla y no intentar detener los movimientos ni colocar objetos en la boca”, indicó.
Asimismo, aclaró que la epilepsia “no es contagiosa” y que, en muchos casos, las personas pueden llevar una vida normal con el tratamiento adecuado. “No siempre es discapacitante, por eso es fundamental informar y educar a la sociedad”, remarcó.
En cuanto al trabajo de la organización, señaló que desde 2022 realizan campañas de visibilización y forman parte de la Alianza Argentina de Epilepsia, integrada por más de 30 entidades en todo el país.
Finalmente, tanto especialistas como organizaciones coincidieron en la importancia de continuar promoviendo la educación, el acceso a tratamientos y la integración social de las personas con epilepsia, en una fecha que busca dejar atrás prejuicios y avanzar hacia una sociedad más informada e inclusiva.
Ver esta publicación en Instagram



//



