Cada 11 de febrero, a nivel internacional, se celebra el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una iniciativa proclamada en 2015 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El objetivo central de esta conmemoración es promover el acceso pleno y equitativo de mujeres y niñas a la ciencia, así como reconocer su rol en el desarrollo del conocimiento científico y tecnológico.
La fecha fue establecida mediante la Resolución 70/212 de la Asamblea General de la ONU, que busca reducir la brecha de género en la ciencia, fomentar la participación femenina y generar condiciones de igualdad en los espacios de investigación, innovación y toma de decisiones.d
El aporte de las mujeres a la investigación científica
Esta jornada también pone en valor los resultados positivos obtenidos en investigaciones lideradas por mujeres, así como los nuevos enfoques que han permitido ampliar las perspectivas dentro del campo científico. Reconocer estos aportes resulta fundamental para el avance de estudios que luego son evaluados y replicados por organismos e instituciones especializadas.
Además, la fecha invita a reflexionar sobre desigualdades históricas en el ámbito laboral, como diferencias salariales, condiciones de descanso, jornadas laborales y acceso a cargos jerárquicos, aspectos que durante años limitaron el desarrollo profesional de las mujeres en la ciencia.

Nuevas miradas para una ciencia más inclusiva
En la actualidad, especialistas señalan la necesidad de revisar qué preguntas se formulan en la producción científica, desde qué perspectivas se investiga y qué experiencias quedan representadas. Ampliar esta mirada permite construir un conocimiento más diverso, representativo y socialmente relevante.
La exclusión de las mujeres en la ciencia también ha tenido consecuencias directas en la salud pública, reflejadas en áreas históricamente subinvestigadas, como la infertilidad masculina. A su vez, la anticoncepción se desarrolló casi exclusivamente sobre cuerpos gestantes y las tareas de cuidado continúan siendo escasamente contempladas en las políticas sanitarias.

La ciencia como construcción colectiva
Desde la UNESCO sostienen que el progreso científico solo puede avanzar y dar respuesta a la diversidad de realidades sociales si es compartido e impulsado por todas las personas. En esa línea, la médica especialista Discacciati afirmó que: “La perspectiva de género no depende del sexo de quien investiga, sino de la capacidad de cuestionar supuestos y ampliar variables”.
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