Las historias se repiten y no es casualidad, así lo planteó María del Carmen Verdú, abogada y coordinadora de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), en comunicación con Argentina Divina Comedia, el programa emitido por Radio Up, donde analizó los tiempos judiciales en casos de violencia policial y el contexto político actual.
Verdú sostuvo que la similitud entre casos de gatillo fácil, muertes bajo custodia y hostigamiento policial ‘’no responde a hechos aislados ni errores individuales”, sino a una práctica sistemática ‘’esto no son casualidades, es una política de Estado vinculada al control social y al disciplinamiento’’, señaló.

La referente de CORREPI describió que esta política represiva se manifiesta en múltiples niveles: ‘’lo vemos todos los días en los barrios populares con el hostigamiento, el verdugueo, las detenciones arbitrarias, los fusilamientos de gatillo fácil, las muertes por tortura en cárceles y comisarías, y también en los femicidios de uniforme’’.
A esto sumó la represión y criminalización de la protesta social como ‘’otra pata fundamental’’ del sistema.
Demoras que favorecen la impunidad
Verdú denunció un trato desigual en la Justicia: ‘’la justicia tiene la venda bien levantada para fijarse a quién está juzgando y quién es la víctima. Los policías entran y salen del juicio en libertad incluso en causas por homicidio agravado, mientras cientos de personas están presas por delitos excarcelables o sin sentencia’’.
“En el 99% de los casos de gatillo fácil que logramos llevar a juicio que es una ínfima cantidad del total, porque apenas un 10% llega a esa instancia los policías entran y salen del juicio oral en libertad, aun cuando el delito sea homicidio agravado, es decir, con prisión perpetua. Incluso después de la condena siguen libres por las apelaciones, y cuando finalmente se ordena la detención, en la mitad de los casos ya se profugaron” , manifestó María del Carmen Verdú, coordinadora de CORREPI.
La entrevista se centró especialmente en los largos plazos judiciales que enfrentan las familias de víctimas. Verdú remarcó que las dilaciones no son excepcionales y que, incluso, hay casos mucho más extensos que los conocidos recientemente en Misiones.

‘’Esos casos que tardaron diez o trece años tuvieron mucha suerte, porque fue relativamente rápido. Yo puedo hablar de causas con 25 años de trámite’’, sostuvo. Recordó, como ejemplo, el caso de Walter Bulacio, donde ‘’23 años tardamos en llegar a un juicio oral que terminó en una condena en suspenso de tres años’’.
Según la coordinadora de CORREPI, estas demoras judiciales terminan generando un efecto devastador para las familias y un beneficio directo para los responsables: ‘’toda esa maquinaria que retrasa tanto termina sirviéndole a los victimarios. Las familias se terminan conformando con sentencias menores porque no quieren volver a pasar por tanto dolor’’.

El rol de CORREPI la organización y la contención comunitaria
Verdú destacó la importancia del acompañamiento colectivo: ‘’no es solo contener a las familias; se trata de que se conviertan en protagonistas de una lucha que va mucho más allá de los tribunales’’, expresó.
Relató que cada mes se incorporan nuevas familias: ‘’en la última plenaria tuvimos cinco familias nuevas en un solo mes. Cuatro casos de gatillo fácil y una muerte bajo custodia’’ y subrayó el valor de la experiencia acumulada por quienes llevan décadas en la organización: ‘’nada reemplaza que una mamá nueva escuche a otra que hace treinta años pelea por lo mismo’’.

Al analizar el contexto actual, Verdú advirtió que el país atraviesa un momento crítico: ‘’padecimos una etapa durísima durante el gobierno de Macri y Bullrich, pero hoy estamos en una situación infinitamente peor’’, afirmó.
La abogada alertó sobre cambios normativos que, según explicó, alteran de manera profunda el sistema de derechos y garantías: ‘’estamos frente a un verdadero cambio de régimen. Todo lo que conocíamos como derechos humanos, derecho a la vida, integridad física y libertad ambulatoria está siendo demolido’’.
También se refirió a las reformas penales en curso: ‘’hay un nuevo proyecto de Código Penal que nos pone a todos en libertad vigilada y va a triplicar el número de personas detenidas, mientras se garantiza la impunidad de los represores’’.
Para finalizar, Verdú llamó a fortalecer la organización colectiva: ‘’hoy lo que hay que hacer es enfrentar este escenario. Después discutiremos todo lo demás, pero ahora lo urgente es frenar lo que viene’’.



//



