La economía argentina volvió a mostrar señales de desaceleración durante abril de 2026. Según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), tanto la construcción como la industria manufacturera registraron una caída interanual del 2,8%, reflejando un escenario complejo para dos de los sectores más relevantes de la actividad productiva nacional.
Los números oficiales muestran que el retroceso no sólo se observó en la comparación con el mismo mes del año anterior, sino también frente a marzo. En la medición desestacionalizada, la construcción cayó 4% mensual, mientras que la industria manufacturera retrocedió 2,1%, confirmando una pérdida de dinamismo que impacta en la producción, las inversiones y el empleo.
El informe del Indec indicó que el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una disminución del 2,8% interanual durante abril. No obstante, al analizar el desempeño acumulado entre enero y abril, el sector todavía conserva una mejora del 2,1% respecto al mismo período de 2025, lo que evidencia que la caída reciente se produjo luego de algunos meses de recuperación parcial.
La situación fue diferente para la industria. El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) también cayó 2,8% interanual en abril y acumula una baja de 2,4% en el primer cuatrimestre del año, consolidando un escenario más complejo para la producción fabril.
A pesar de los resultados negativos, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó algunos indicadores que, según el Gobierno, permiten observar una tendencia de recuperación gradual. El funcionario señaló que el componente tendencia-ciclo mostró una mejora del 0,1% para la industria y del 0,3% para la construcción, acumulando cinco y seis meses consecutivos de variación positiva, respectivamente.
Además, remarcó que durante marzo se registró un crecimiento interanual del 2,5% en los puestos de trabajo privados vinculados a la construcción, así como una suba del 14,5% en la superficie autorizada por permisos de edificación, variables consideradas anticipadoras de la actividad futura.

Los materiales de construcción que registraron las mayores bajas
Uno de los aspectos más relevantes del informe estuvo vinculado al comportamiento de los insumos utilizados por el sector de la construcción. Si bien algunos materiales mostraron crecimiento, la mayoría registró caídas significativas que reflejan una menor demanda de obras y proyectos de infraestructura.
Entre los productos que lograron expandirse se destacaron los agrupados en la categoría “otros insumos para la construcción”, que incluye griferías, tubos de acero sin costura y vidrio para obras, con un incremento del 16,1%. También crecieron el hierro redondo y los aceros, con una suba del 15,7%, y las pinturas para construcción, que avanzaron un 10%.
Sin embargo, los mayores retrocesos se observaron en materiales tradicionalmente asociados al desarrollo de obras. Los mosaicos graníticos y calcáreos encabezaron las caídas con una baja del 18,9%, seguidos por el yeso, que retrocedió 17,5%, las cales, con una disminución del 16,4%, y el asfalto, que cayó 15,5%.
La lista de materiales afectados también incluyó al cemento portland, que registró una baja del 12,7%, el hormigón elaborado, con una contracción del 10,2%, los pisos y revestimientos cerámicos, con una caída del 6,6%, los ladrillos huecos, con un descenso del 6,3%, las placas de yeso, con un retroceso del 4,1%, y los artículos sanitarios de cerámica, que disminuyeron 3,6%.
Al analizar el acumulado del primer cuatrimestre, los mejores desempeños correspondieron nuevamente a la categoría de otros insumos para la construcción, con un crecimiento del 23,9%, seguida por las pinturas, que aumentaron 13,1%, los artículos sanitarios de cerámica, con 8,7%, el hierro redondo y los aceros, con 5,3%, el hormigón elaborado, con 3,8%, y las placas de yeso, con 3%.
En contraste, los materiales con peores resultados acumulados fueron el yeso, que cayó 12,8%, los mosaicos graníticos y calcáreos, con una baja del 12,3%, los pisos y revestimientos cerámicos, con un descenso del 8,5%, las cales, con una reducción del 5,5%, los ladrillos huecos, con una caída del 5,1%, el cemento portland, con una disminución del 3,3%, y el asfalto, con una baja del 2%.
La industria mostró un panorama mayoritariamente negativo
La situación industrial tampoco ofreció demasiados motivos para el optimismo. El informe del Indec reveló que doce de las dieciséis divisiones manufactureras registraron caídas interanuales durante abril, reflejando una retracción extendida en buena parte del entramado productivo argentino.
Entre los sectores más afectados se ubicó maquinaria y equipo, que sufrió una caída del 20,2%. Dentro de este segmento, la fabricación de maquinaria agropecuaria registró un desplome aún más pronunciado, del 29,7% interanual.
El organismo explicó que la baja estuvo asociada a una menor producción y comercialización de tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas e implementos agrícolas, productos estrechamente vinculados al desempeño del sector agropecuario y de las economías regionales.
Otro de los rubros que experimentó una fuerte contracción fue el de productos textiles, cuya actividad cayó 22,2% respecto de abril del año pasado. Según el Indec, la principal incidencia negativa provino de la fabricación de tejidos y del acabado de productos textiles, que registraron una disminución del 35,4% como consecuencia de una menor demanda en el mercado interno.
La retracción industrial también impactó en otros sectores relevantes. Las prendas de vestir, cuero y calzado mostraron una baja del 15,9%, mientras que las industrias metálicas básicas cayeron 11,2%. A su vez, la producción de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes retrocedió 10,7%, reflejando las dificultades que atraviesa una de las cadenas industriales más importantes del país.
También se observaron resultados negativos en otros equipos, aparatos e instrumentos, con una caída del 11,4%; en productos minerales no metálicos, con un descenso del 6,4%; en productos de caucho y plástico, con una baja del 5,1%; en muebles y colchones, que retrocedieron 5,1%; en otro equipo de transporte, con una disminución del 2,1%; y en productos elaborados de metal, con una caída del 1,4%.

Los sectores que lograron crecer
A pesar del predominio de resultados negativos, algunas ramas industriales consiguieron cerrar abril con números positivos.
El mejor desempeño correspondió a sustancias y productos químicos, que registraron un crecimiento del 16,7% interanual. También mostraron mejoras los productos de tabaco, con una expansión del 6,5%; la refinación de petróleo, coque y combustible nuclear, con una suba del 5,6%; y el sector de madera, papel, edición e impresión, que avanzó 4,1%.
Aunque estos segmentos ayudaron a moderar la caída general, no lograron compensar los fuertes retrocesos registrados en actividades de gran peso dentro de la estructura industrial argentina.
De esta manera, los datos de abril reflejan una economía que continúa transitando una etapa de contrastes. Mientras algunos indicadores de tendencia y determinados sectores muestran señales de estabilización, la construcción y la industria manufacturera siguen enfrentando dificultades para recuperar niveles sostenidos de actividad. Los próximos meses serán determinantes para establecer si los signos de mejora señalados por el Gobierno logran consolidarse o si la desaceleración continúa afectando a dos de los motores históricos de la producción y el empleo en Argentina.
De Misiones al reconocimiento internacional: distinguirán a la empresaria Patricia Durán Vacahttps://t.co/g69CeJYJdG pic.twitter.com/RjQhkOcToR
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