La seguridad vial continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública en la Argentina. A pesar de una leve reducción en la cantidad de víctimas fatales registrada durante 2024, más de 4.000 personas pierden la vida cada año en accidentes de tránsito, una cifra que refleja la magnitud de una problemática que sigue afectando a miles de familias en todo el país.
En el marco del Día Nacional de la Seguridad Vial, especialistas remarcaron la importancia de fortalecer las conductas preventivas tanto de conductores como de peatones para reducir la cantidad de siniestros y evitar muertes que, en gran medida, podrían prevenirse.

Los accidentes de tránsito siguen siendo una preocupación de salud pública
Diversos informes señalan que las motocicletas, el exceso de velocidad y distintas conductas de riesgo continúan siendo factores determinantes en la ocurrencia de accidentes viales. Si bien algunos indicadores muestran una disminución en la cantidad de siniestros graves, la severidad de los accidentes sigue siendo elevada, especialmente entre los motociclistas y los conductores jóvenes, considerados los grupos más vulnerables.
Las conductas de riesgo que aumentan la posibilidad de sufrir accidentes
Los especialistas advierten que muchos hábitos cotidianos incrementan considerablemente el riesgo al momento de conducir. «Dormir poco antes de manejar, usar el celular al volante, no respetar las velocidades máximas o conducir bajo estrés son conductas que aumentan significativamente el riesgo de sufrir un siniestro vial», señalaron.
Además, remarcaron que numerosos accidentes comienzan antes del impacto, producto de decisiones que disminuyen la capacidad de atención, concentración y reacción de quienes circulan por la vía pública.

El celular al volante y otras prácticas peligrosas que se naturalizaron
Una de las mayores preocupaciones está vinculada a conductas que muchas personas incorporaron a su rutina diaria y que dejaron de percibirse como riesgosas.
Entre ellas aparecen:
- Responder mensajes mientras se conduce.
- No utilizar el cinturón de seguridad en trayectos cortos.
- Cruzar la calle observando el teléfono celular.
- Transportar niños sin los sistemas de retención adecuados.
Los especialistas sostienen que la naturalización de estas prácticas disminuye la percepción del peligro y aumenta considerablemente las probabilidades de sufrir lesiones graves o incluso consecuencias fatales.

Las secuelas van mucho más allá de las lesiones físicas
Los accidentes de tránsito representan una de las principales causas de lesiones graves y muerte prevenible en el país.
Sin embargo, las consecuencias no terminan en el momento del siniestro. Muchas víctimas enfrentan secuelas neurológicas, traumatológicas y psicológicas que pueden afectar de manera permanente su calidad de vida y la de sus familias.
Además del impacto físico, los especialistas destacan los efectos emocionales, sociales y económicos que generan los accidentes viales en los entornos familiares.
Siete recomendaciones para una conducción segura
En el Día Nacional de la Seguridad Vial, los expertos insistieron en que la prevención debe convertirse en un hábito cotidiano. Entre las principales recomendaciones se destacan:
- No utilizar el celular mientras se conduce.
- Descansar adecuadamente antes de emprender un viaje.
- Utilizar siempre el cinturón de seguridad.
- Respetar los límites de velocidad y las señales de tránsito.
- Evitar conducir bajo estrés, cansancio o después de consumir alcohol u otras sustancias.
- Utilizar sistemas de retención infantil adecuados para niños y niñas.
- Usar casco al circular en motocicletas y bicicletas.

La prevención como herramienta fundamental
Las estadísticas continúan mostrando que gran parte de los accidentes de tránsito pueden evitarse mediante conductas responsables y el cumplimiento de las normas de circulación.
Por ello, especialistas y organismos vinculados a la seguridad vial coinciden en que la educación, la concientización y la responsabilidad individual siguen siendo las herramientas más eficaces para reducir una problemática que cada año provoca miles de víctimas en Argentina.



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