A más de un año y medio de aquel fatídico 13 de junio de 2024, la causa por la desaparición de Loan Danilo Peña dio un vuelco que nadie esperaba. Lo que parecía un estancamiento en los tribunales se transformó en un giro judicial tras conocerse el revelador testimonio de una niña menor de edad, cuya declaración podría arrojar luz sobre el destino del niño correntino que mantuvo en vilo a todo el país.
La Cámara Gesell y los entornos judiciales se vieron conmocionados por una frase contundente que, según trascendió, habría pronunciado la pequeña: "Mi papá enterró a Loan". Esta afirmación, de una crudeza extrema, ha obligado a los investigadores y a los fiscales a reestructurar las hipótesis de trabajo, centrando ahora la atención en un posible desenlace fatal que se habría intentado encubrir mediante el pacto de silencio de un círculo íntimo.
De acuerdo con la información difundida inicialmente por el medio MDZ, la situación de la menor es de extrema vulnerabilidad. Se informó que la niña presuntamente fue amenazada con ser secuestrada si volvía a repetir lo que había escuchado o visto respecto al paradero del menor. Este clima de hostigamiento no hace más que reforzar la teoría de que existen personas dispuestas a todo para que la verdad no salga a la luz, utilizando el miedo como herramienta de censura incluso contra los más indefensos.

Nueva línea investigativa en el caso Loan
El periodista Alejandro Pueblas aportó detalles fundamentales que permiten trazar un mapa de vínculos en esta nueva etapa de la causa. Según sus precisiones, la menor es hija de un amigo de un hombre de apellido Bertón. Esta conexión no es menor, ya que situaría el testimonio dentro de un círculo cercano a figuras que ya estaban siendo observadas o vinculadas lateralmente al proceso judicial desde el inicio de las pesquisas en Corrientes.
Esta nueva línea investigativa surge en un contexto donde la Justicia ha tomado múltiples declaraciones, pero ninguna con la carga de sospecha directa que ofrece este nuevo relato. El testimonio no solo aporta una posible ubicación o destino final de Loan, sino que pone en evidencia la existencia de una red de complicidades que habría operado en las sombras durante los últimos 18 meses para desviar la atención de las autoridades.
Hasta el momento, las fuerzas de seguridad y los peritos trabajan a contrarreloj para verificar la veracidad de estos dichos. Se están planificando nuevos rastrillajes en zonas específicas señaladas por la información técnica derivada de este testimonio, mientras se busca garantizar la seguridad de la niña y su entorno familiar inmediato, ante el riesgo real de represalias por parte de los involucrados.
La sociedad argentina, que ha seguido cada paso de la búsqueda de Loan, recibe esta noticia con una mezcla de esperanza y dolor. La posibilidad de que el niño haya sido enterrado cerca de su lugar de desaparición confirmaría los peores temores de la familia, pero al mismo tiempo abriría la puerta a la justicia y al fin de la impunidad para los responsables de su secuestro o muerte.
La Justicia Federal mantiene un silencio prudencial, pero se sabe que los teléfonos de los sospechosos vinculados al apellido Bertón están bajo análisis exhaustivo. Cada minuto cuenta para transformar este testimonio en pruebas materiales que permitan, después de tanto tiempo, darle una respuesta definitiva a un pueblo que no olvida y que sigue exigiendo saber qué pasó con Loan Danilo Peña.
Ver esta publicación en Instagram



//



