En una entrevista en Radio Up, el presidente del Instituto de Previsión Social Misiones y cardiólogo infantil Lisandro Benmaor, desarrolló un análisis profundo sobre el impacto sanitario de las cardiopatías congénitas y explicó cómo la provincia de Misiones consolidó un modelo basado en diagnóstico precoz, acceso universal al tratamiento y cobertura sanitaria solidaria, dentro del sistema de salud de Argentina.
Las cardiopatías congénitas constituyen malformaciones estructurales del corazón presentes desde el nacimiento y representan uno de los desafíos más importantes dentro de la salud pública mundial. En ese marco, Benmaor explicó la dimensión epidemiológica del problema al sostener que “las cardiopatías congénitas son las malformaciones estructurales o anatómicas del corazón, son muy frecuentes; el 1% de los recién nacidos vivos tiene una cardiopatía congénita”.
Este dato adquiere mayor relevancia si se considera la mortalidad fetal asociada. “Hablamos de recién nacidos vivos porque se supone que la cardiopatía congénita en la etapa intrauterina tiene una mortalidad fetal significativa”, remarcó, reforzando la necesidad del control prenatal especializado.
Cirugías tempranas y mortalidad neonatal: la dimensión clínica del desafío
Desde el punto de vista médico, la gravedad de estas patologías es elevada. Más de la mitad de los casos requieren cirugía cardiovascular en el primer año de vida. “Más del 50% de las cardiopatías congénitas va a requerir una cirugía cardiovascular para poder ser reparada, sobre todo en la etapa más precoz de la vida”, explicó.
A esto se suma un dato crítico en términos sanitarios: “Incluso es la segunda causa de muerte neonatal”. Este escenario obliga a los sistemas de salud a fortalecer políticas de detección temprana, diagnóstico oportuno y tratamiento inmediato.

El modelo Misiones: diagnóstico intrauterino como política sanitaria
El sistema sanitario provincial logró posicionarse como referencia regional gracias a su apuesta al diagnóstico prenatal. “En Misiones siempre fuimos pioneros en lo que es diagnóstico tanto intrauterino como en la etapa postnatal o pediátrica”, afirmó.
Los resultados son contundentes. “Hoy por hoy, más del 90 al 95% de los pacientes diagnosticados son tratados en tiempo y forma y eso hace que el 95% tenga un pronóstico súper alentador”, sostuvo.
El eje de esta estrategia es la ecocardiografía fetal, un estudio que permite evaluar el corazón del feto desde la semana 18 de gestación. Se trata de un procedimiento rápido, seguro, indoloro y con alta precisión diagnóstica. “Uno puede programar cirugías intrauterinas, derivaciones para cirugías posnatales inmediatas o seguimiento si son cardiopatías más simples”, detalló.
Sistema sanitario integrado: articulación entre sector público, privado y seguridad social
El abordaje sanitario provincial se sostiene sobre un esquema de trabajo coordinado. “Esto engloba tanto a la salud pública, la salud privada y la obra social provincial; en líneas generales se trabaja de igual manera”, explicó Benmaor.
Esta articulación permite garantizar acceso equitativo, derivaciones a centros de alta complejidad, cirugías especializadas, rehabilitación y seguimiento a largo plazo.
La lógica de la solidaridad: el rol clave de la obra social
El sistema funciona bajo el concepto de solidaridad sanitaria, un principio fundamental para sostener tratamientos extremadamente costosos. “La obra social es solidaria. Muchas veces uno aporta y no la consume, pero ese aporte sirve para que otros puedan acceder a prestaciones que serían imposibles de sostener para cualquier familia”, explicó.
El ejemplo más claro es el costo de la medicina de alta complejidad. “Un trasplante cardíaco puede rondar los 100 millones de pesos sólo el procedimiento, sin contar el pre y el post trasplante”, señaló.
Casos reales que muestran el impacto del sistema sanitario
Los resultados del modelo misionero se reflejan en pacientes concretos. “Hoy contamos con tres pacientes pediátricos trasplantados que tienen la obra social provincial, y eso es fruto del diagnóstico precoz, del seguimiento oportuno y de las derivaciones a centros de alta complejidad”, afirmó.
También existen antecedentes de intervenciones intrauterinas de alta complejidad. “Se han hecho procedimientos dentro del útero. Imaginate que a las 22 semanas el corazón del bebé tiene el tamaño de una aceituna, y aun así se puede intervenir”, relató.
La cardiopatía congénita, la malformación más frecuente
Desde la epidemiología, el especialista fue contundente. “La cardiopatía congénita es la malformación congénita más frecuente. No existe ninguna otra malformación tan frecuente como la cardiopatía”.
Este dato justifica políticas sanitarias centradas en prevención, diagnóstico prenatal, capacitación médica permanente y acceso universal a tratamientos especializados.

Prevención, tecnología y cobertura: los pilares del modelo sanitario misionero
El sistema sanitario provincial demuestra que la inversión en salud pública, tecnología médica, formación profesional y cobertura social solidaria reduce la mortalidad y mejora la calidad de vida de los pacientes pediátricos.
En un escenario global donde las cardiopatías congénitas continúan siendo un desafío sanitario, Misiones consolida un modelo basado en la detección precoz, el tratamiento oportuno, la planificación médica anticipada y la solidaridad sanitaria, pilares que hoy permiten salvar vidas desde la etapa prenatal.
La médica que conmovió a las redes: reunió $2 millones en dos díashttps://t.co/ZagFly0DcO pic.twitter.com/G5QOShOhw2
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