En 2025, la movilidad urbana en Posadas atraviesa notables cambios, una transformación marcada por la crisis económica, la reducción de frecuencias en los colectivos y el crecimiento acelerado de las plataformas digitales de transporte. La venta de pasajes cayó alrededor de un 30% en el primer semestre respecto al mismo período de 2024, lo que repercutió directamente en la frecuencia de los colectivos urbanos y metropolitanos. Mientras tanto, más usuarios optan por viajar en autos y motos mediante aplicaciones, un fenómeno que, según fuentes consultadas por Radio Up, ya involucra a más de 3.000 autos y alrededor de 800 motos activas en la capital misionera.
Caída en la demanda de colectivos
El secretario de Movilidad Urbana, Lucas Jardín, había confirmado días atrás la tendencia descendente: “Si antes subían 100 personas en horario pico, hoy suben 70. La demanda no es la misma y eso se traduce en menos unidades en circulación”.
El Sistema Integrado de Transporte Misionero (SITM), que conecta Posadas con Garupá, Candelaria, Fachinal y Profundidad, cuenta con unos 350.000 usuarios registrados, de los cuales cerca de 250.000 pertenecen a Posadas. Sin embargo, las validaciones anuales pasaron de casi 50 millones tras la pandemia a 36-37 millones en la actualidad.
Las empresas priorizan los horarios pico (mañana, mediodía y tarde), mientras que en los llamados horarios valle la frecuencia se reduce significativamente: un servicio que antes pasaba cada 15 minutos ahora puede demorar 30.

Costos y subsidios
El transporte público enfrenta altos costos operativos: cada kilómetro de recorrido cuesta más de $5.000 y en 2024 se registraron 27 millones de kilómetros recorridos entre el sistema urbano y metropolitano.
La dependencia de subsidios es clave para sostener la tarifa: “El 75% de los usuarios viaja con subsidio del Estado: de cada cuatro pasajeros, tres no pagan el boleto completo”, había señalado Jardín. Es que en este contexto, la empresas redistribuyen colectivos y choferes según la demanda, reasignando unidades entre líneas en diferentes franjas horarias.
Crecimiento de autos y motos por aplicaciones
En paralelo, las plataformas de transporte privado experimentan un crecimiento exponencial. Se estima que entre Posadas, Garupá y Candelaria circulan más de 3.000 autos y 800 motos bajo aplicaciones como Uber y DiDi.
En el caso de las motos, los viajes se dispararon en el último año: según DiDi, un traslado en moto puede ser hasta 50% más económico y 20% más rápido que en auto, con un crecimiento del 43% cada trimestre.
Los principales usuarios son estudiantes, empleados públicos y privados, además de policías que, tras cumplir con sus guardias, eligen una alternativa más rápida que esperar el colectivo.
Hernán, conductor de MotoUber, contó en diálogo con Radio Up: “La demanda siempre está. Los chicos del colegio, empleados públicos y privados, policías… muchos me dicen que prefieren la moto porque los buscan en la puerta de la casa y llegan antes al trabajo. Pagan lo mismo o un poco más que el colectivo, pero llegan rápido y seguros”.

Seguridad y regulaciones pendientes
El crecimiento de las motos plantea un debate en torno a la seguridad vial. El transporte regulado (colectivos, taxis, remises y automóviles de aplicación) cuenta con seguros y requisitos específicos. En contraste, las motos carecen de un seguro legal para transporte oneroso, lo que deja a los usuarios expuestos en caso de accidentes.
Si bien Uber y DiDi ofrecen coberturas complementarias —responsabilidad civil y accidentes personales—, estas no sustituyen la exigencia legal. Además, las plataformas advierten que el seguro pierde validez si la cuenta es prestada a un tercero no autorizado.
En en mes de abril, el Concejo Deliberante de Posadas aprobó una ordenanza, un proyecto del concejal Pablo Velázquez, que regula a los autos de aplicaciones, exigiendo registro, licencia de conducir, seguro y verificación técnica. Sin embargo, las motos quedaron fuera de la normativa, debido a que involucran también a deliverys y mensajerías. El tema podría ser tratado en futuras regulaciones.
Déficit en la calidad del servicio y malestar ciudadano
La situación del transporte en Posadas no solo se explica por la caída en la venta de pasajes y el crecimiento de las aplicaciones, sino también por un conjunto de factores económicos, normativos y sociales que agravan la crisis del sistema y aceleran estos cambios en los hábitos de movilidad.
En enero de 2025 se aplicó un nuevo aumento en el precio del boleto: el pasaje mínimo en Posadas alcanzó los $1.050 con medios electrónicos, mientras que las tarifas intermunicipales superaron los $1.300. El costo en efectivo es aún mayor. Estas subas generaron un fuerte malestar entre los vecinos, que ya venían cuestionando la calidad del servicio.
Una encuesta de la Defensoría del Pueblo, realizada a unas 300 familias en diciembre de 2024, mostró que el 80% de las quejas apuntan a la irregularidad en las frecuencias, y que un 67% considera que la tarifa es desproporcionada respecto a la calidad del servicio. Entre los reclamos también aparecen el hacinamiento, la falta de aire acondicionado, la limpieza deficiente y el mal estado de los refugios en las paradas.
La cuestión económica tampoco puede dejarse de leer. La pobreza en el aglomerado Posadas alcanzó el 38,1% en el primer semestre de 2025, lo que explica la necesidad de los usuarios de buscar alternativas de transporte más económicas o rápidas. En este marco, también crece el uso de la caminata y la bicicleta, así como el estacionamiento de motos en la zona céntrica, que ya cuenta con un sistema exclusivo de estacionamiento medido.

Tiempo, comodidad y elección: lo que piensan los pasajeros
Las voces de los propios pasajeros reflejan con claridad cómo impactan los problemas del sistema de transporte en su vida diaria y por qué cada vez más personas recurren a alternativas como Uber o DiDi.
Alejandro, estudiante universitario, nos explica: “Más que nada me costó en el tema de los horarios, porque uno tiene responsabilidades como ir a la facultad o cumplir con turnos médicos, y la incertidumbre de no saber si el colectivo viene o no hace difícil organizarse. Entonces uno evalúa otras alternativas, como Didi o Uber. Son opciones más rápidas y sencillas, aunque un poco más caras. En días de lluvia, cuando sí o sí hay que moverse, son una solución porque te dejan justo donde necesitás. A veces priorizo el tiempo: es verdad que con Uber o Didi se viaja más rápido, y aunque cueste un poco más, el valor del tiempo lo justifica”.
Por su parte, Alejandra señala: “Siempre uso Uber cuando estoy muy apurada y no quiero esperar. Pero si no, cuando voy al centro, me manejo en colectivo. Me pone loca cuando tarda mucho, entonces prefiero pagar un poco más y no perder tiempo. Creo que el tiempo es más valioso. Igual, cuando salgo hacia las afueras de la ciudad tomo Uber, pero en los trayectos del centro hacia mi casa sigo usando colectivo”.
Estos testimonios muestran una tendencia clara: los usuarios ya no piensan solo en el precio del pasaje, sino también en la certeza de llegar a tiempo y en la comodidad. Ese cambio de percepción explica el avance del transporte por aplicaciones frente al sistema tradicional.

El dilema de la movilidad urbana
Evidentemente Posadas, y otras ciudades que ya cuentan con sistema de transporte desde aplicaciones, enfrentan un cambio cultural en la movilidad. Los usuarios priorizan la rapidez, el menor costo y la comodidad puerta a puerta, aunque eso signifique quizás asumir mayores riesgos.
La reducción del 30% en la venta de boletos de colectivos, la circulación de más de 3.000 autos y 800 motos bajo aplicaciones, sumado al descenso en la actividad económica, reconfiguran el mapa del transporte.
El desafío hacia adelante será equilibrar las necesidades de los usuarios, la seguridad vial y la sostenibilidad del sistema público, y que el sistema transporte urbano pueda cumplir efectivamente con su rol de conectividad metropolitana sin perjudicar a los usuarios.
Los colectivos de San José en Posadas, que pertenecen a Veintidós de Diciembre S.A., no cumplen requisitos del Sistema Integrado y deberían regirse por transporte urbano ⚖️
https://t.co/PekpbNyutA pic.twitter.com/eoJbN2BvJw— Radio Up 95.5 (@radioup955) September 25, 2025
Con la colaboración de Maximiliano Molina y Máximo Petrazzini.



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