La Asociación de Bomberos Voluntarios de Posadas atraviesa una situación financiera crítica debido a la falta del subsidio nacional, principal fuente de financiamiento del cuartel. Según explicó su presidente, Andrés Acosta, en diálogo con Radio Up, el último desembolso fue recibido en agosto de 2025 y permitió sostener el funcionamiento hasta abril de este año, cuando los recursos se agotaron.
Desde entonces, los bomberos voluntarios de Posadas se mantienen con aportes propios de los integrantes de la comisión y algunos socios, mientras reducen su actividad operativa para afrontar los gastos indispensables. Acosta advirtió que, si la situación continúa y no llega el subsidio, el cuartel no descarta un posible cese de actividades, ya que no cuenta con otra fuente de financiamiento suficiente para cubrir sus necesidades.
“Nosotros no tenemos ningún tipo de ayuda”, sostuvo Acosta al referirse a la situación económica que atraviesa la institución.
El titular de la Asociación explicó que el cuartel dejó de realizar bonos, rifas y otras actividades de recaudación, debido a que esos mecanismos no representaban una fuente efectiva de recursos destinados al funcionamiento del cuerpo de bomberos.

“Como lo dije siempre en reiteradas oportunidades, nosotros hemos suspendido todo lo que tenga que ver con bonos, rifas y esas cuestiones por el hecho de que no iban destinados al cuartel”, señaló.
De esta manera, la institución pasó a depender prácticamente de manera exclusiva del subsidio nacional para bomberos voluntarios, un aporte que dejó de percibir hace aproximadamente un año.
Acosta detalló que el último pago se recibió en agosto del año pasado y que, con esos fondos, la comisión logró administrar los recursos disponibles durante varios meses.
“Nosotros recibimos el último en agosto del año pasado y con eso nos administramos hasta este año, que ya en abril quedamos sin efectivo”, explicó durante la entrevista.
La falta de financiamiento comenzó a impactar directamente en la capacidad económica del cuartel. Desde abril, los integrantes de la comisión asumieron con recursos propios parte de los gastos necesarios para mantener la institución en funcionamiento.
“De abril a esta fecha nos estamos autoabasteciendo solo nosotros, con los miembros de la comisión. Nos estamos sosteniendo”, afirmó Acosta.
La situación genera además dificultades para afrontar uno de los principales costos que tiene la actividad: la renovación del equipamiento de los bomberos.
Según explicó el presidente de la asociación, los equipos utilizados por el personal presentan un importante desgaste y deben ser reemplazados para garantizar condiciones adecuadas de seguridad durante las intervenciones.
“Tenemos en cuenta que un equipo de bomberos solo, que tenemos que renovar sí o sí porque ya están muy desgastados, nos sale más de 11 millones de pesos”, advirtió.
El monto adquiere mayor dimensión si se considera la cantidad de personas que integran actualmente el cuerpo. “Imaginate, y yo actualmente estoy contando con casi 70 personal”, remarcó Acosta.
La renovación del equipamiento representa, por lo tanto, una inversión millonaria que la institución no puede afrontar sin recursos provenientes del subsidio nacional u otras fuentes de financiamiento.
En este contexto, la comisión analiza distintas alternativas para sostener el funcionamiento del cuartel, aunque el margen de maniobra es cada vez menor.
Acosta reconoció que la posibilidad de una interrupción total de las actividades existe si no se regulariza la situación financiera.
“Sí es muy posible porque no tenemos cómo solventar el gasto y es mucho”, manifestó al ser consultado sobre un eventual cese de actividades.
La advertencia pone de relieve el impacto que tiene la falta de financiamiento sobre una institución cuya función es brindar respuesta ante incendios, accidentes y otras emergencias en la ciudad.
Mientras esperan que se efectivice el subsidio correspondiente, los integrantes de la Asociación de Bomberos Voluntarios continúan sosteniendo la estructura con recursos propios, aunque con una actividad operativa reducida y mayores dificultades para afrontar los costos de funcionamiento.
La situación permanece a la espera de una respuesta que permita garantizar los recursos necesarios para mantener el servicio y renovar el equipamiento indispensable para la seguridad de los bomberos.
Ver esta publicación en Instagram
Leé también: Bomberos Voluntarios Posadas: más de 150 intervenciones en el verano



//



