El analista destacó el discurso del presidente brasileño Lula en la ONU, donde reivindicó América Latina como zona de paz y defendió la soberanía de su país: ‘’nosotros, nuestra nación no acepta injerencias externas’’ recordó González, subrayando la fuerza simbólica de estas declaraciones frente a Estados Unidos.
‘’La justicia ha dictaminado que un expresidente tiene que ir preso, que de hecho los dos jueces que dictaminaron esa sentencia fueron los mismos jueces que rechazaron el habeas corpus de Lula en 2018’’, sostuvo.
Respecto a la relación entre Brasil y Estados Unidos, González subrayó las diferencias entre Lula y Trump: ‘’en un momento después de la locución de Lula, donde se dirigió muy fuerte sin nombrarlo a Trump, nombró acciones de Estados Unidos en el Caribe cuando dijo que no hay que equiparar la delincuencia con el terrorismo porque juegan bajo diferentes normas internacionales .

Pero en esto se dio como una ocasión para tirarle un palo cuando habló sobre la guerra comercial y dijo: nosotros siempre estuvimos dispuestos a negociar, pero cada vez que levantábamos el teléfono no había nadie del otro lado, aseveró el presidente’’.
El analista se refirió a la postura que debería tomar Argentina: ‘’da una buena señal lo de Brasil, de que para tener relaciones con un país o para definir vos la posición de tu país como gobierno no hay necesidad de mostrarse así como se muestra nuestro presidente con Estados Unidos’’.

El analista sostuvo, aunque algunos discursos internacionales buscan destacar acciones de apoyo a ciertos países, la realidad es más compleja, respecto a lo que dijo Milei: “nombró lo bien que estaba haciendo Trump, lo bien que estaba haciendo él, no dio precisiones sobre algo de esas cuestiones tampoco… Después empezó a teorizar sobre la ONU siendo capturada por una burocracia que pone constreñimiento sobre los países, pero tampoco se refirió a estos constreñimientos ni cómo afecta a Argentina”, señaló.
La ONU bajo cuestionamiento y la inacción europea
González también se refirió a la reciente asistencia financiera a gobiernos de la región: “Ahora hay un salvataje y se nombra Brasil y Argentina de vuelta. A Brasil se lo castigó por una razón política que fue la condena a Bolsonaro, y a un gobierno como Argentina se le está brindando un rescate, como dijo el mismo secretario del Tesoro, por el apoyo ideológico y político donde aquí implica ver qué cuestiones significan como sesión de autonomía para Argentina”.
Respecto a los discursos de Trump manifestó: creo que los cuestionamientos de mucho hablamos de Trump, por ejemplo, qué epíteto le poníamos en su segunda administración. Partes de sus discursos, para el plan interno como el plan internacional denotan una realidad alterada importante, como cuando dice, 'me deberían felicitar a mí porque yo acabé con siete guerras' esas guerras fueron llamados telefónicos''.

El analista enfatizó la falta de coordinación global y la dificultad de encontrar un interés común: “veo visiones muy opuestas y no sé cuánto es el esfuerzo real detrás a veces de las declaraciones, no veo como que haya una coordinación, ni siquiera como un interés en común. Son como encuentros aislados”.
Al analizar la postura de otros líderes internacionales, González afirmó: "hay un presidente que me cae mal porque me parece hipócrita y es Emmanuel Macron, juega a ser bueno de todas las causas, de la causa medioambiental pero lo tenés abrazándose con Lula, por la causa del humanismo. Pero es un hombre que ha jugado para los dos lados y quiere quedar bien con todos''.
Sobre la importancia de los espacios multilaterales, González destacó: ''por lo menos tener ese techo común es importante, porque es el espacio donde los países que no importamos tanto, que no tenemos mucho como para apalancar, es donde nos escuchan a todos. Ahí es donde, por ejemplo, Argentina logró que se reconozca la disputa de soberanía con Malvinas. Que se le reconozca el marco de la colonización en cualquier evento. Y eso fue un logro para mí importantísimo".
El análisis de Joaquín González evidencia que, pese a los discursos sobre cooperación y multilateralismo, el escenario internacional sigue marcado por tensiones, decisiones unilaterales y la falta de coordinación entre las grandes potencias, mientras países como Argentina y Brasil buscan mantener su voz en organismos globales.



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