Son horas esperanzadoras para Alonso y su familia. El pequeño de casi 3 años, oriundo de San Javier y que actualmente permanece internado en un hospital de Buenos Aires tras un trasplante de corazón, podría volver a Misiones en las próximas semanas.
La novedad trajo alivio al hogar: sus hermanas, a la distancia, lo acompañan en cada terapia y consulta médica en el hospital Italiano, donde está desde hace varios meses por una miocardiopatía. Después de medio año en lista de espera, el pasado lunes 1° de diciembre le confirmaron que recibía un nuevo corazón.
La intervención duró 10 horas, contó su hermana Daiana Ramírez a Radio Up, cirugía con notable éxito. “Los médicos nos dijeron que nunca fue tan rápido todo, que Alonso es un milagro”, compartó.
Con un diagnóstico favorable, hoy Alonso se recupera en una sala común. Había incertidumbre sobre cómo seguir, en particular por la medicación necesaria para que pueda continuar con su tratamiento en San Javier.

Respecto a ese paso, Daiana contó a este medio que la obra social IPS notificó que se le cubrirán todos los medicamentos, por lo que la vuelta a casa se siente más cerca. Una vez dado de alta, Alonso deberá viajar una vez al mes a Buenos Aires para realizarse controles de rutina y verificar que el corazón -que le dio un “pequeño angelito”, como la familia describió cariñosamente- esté funcionando correctamente en su organismo.
El mensaje que se reaviva en Alonso: donar salva vidas
La recuperación de Alonso llega después de un camino largo y lleno de incertidumbres. Daiana recordó que todo comenzó a fines de mayo, cuando al niño empezó a faltarle el aire y mostraba una agitación inusual.
Primero fue atendido en San Javier, donde, según narró, distintos médicos dieron diagnósticos contradictorios. “Le mostramos la misma ecografía a tres doctores: uno dijo que no tenía nada, otro que tenía un pico de neumonía. Y en Posadas nos dijeron que tenía el corazón agrandado”, explicó.

Ese momento fue un quiebre: “Ahí fue la bomba de todo, porque le estaban medicando para una cosa que no era”. En el Hospital Madariaga le confirmaron que se trataba de una miocardiopatía y, tras varios intentos de tratamiento sin mejoras, Alonso fue derivado a Buenos Aires, donde finalmente ingresó a la lista de espera para trasplante.
La llamada que lo cambiaría todo llegó el lunes 1° de diciembre. “Después de tanta espera, seis o siete meses, nos dicen que en una hora nos confirmaban si el corazón iba a ser para él”, recordó aún emocionada Daiana.
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