Una investigación por ciberdelitos de alto impacto desembocó en un operativo judicial de gran envergadura en Posadas. La Fiscalía Especializada en Ciberdelitos y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) allanaron este martes un domicilio en el barrio posadeño A3-2, tras obtener datos cruciales de reportes internacionales y de la plataforma Telegram.
El avance de la causa fue posible gracias al cotejo de información con el National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC) y a datos técnicos solicitados a Telegram. Este cruce permitió a los investigadores establecer un vínculo concreto entre el tráfico de material de abuso sexual infantil detectado en línea y el domicilio allanado, luego de analizar direcciones IP, cuentas asociadas y registros de conexión.
Con una orden del Juez de Instrucción N.º 6, Ricardo Balor, un amplio operativo ingresó a la vivienda para proceder al secuestro de elementos de interés y a la detención de un sospechoso. Durante la diligencia, los efectivos detuvieron a Matías Nahuel E., quien quedó a disposición de la justicia como parte de las medidas dispuestas por el magistrado.
Encontraron droga durante el allanamiento por MASI
El hallazgo más impactante dentro de la propiedad no estuvo directamente relacionado con la investigación digital inicial. Los investigadores descubrieron y secuestraron ladrillos de marihuana, bolsas con una sustancia compatible con cocaína y un arma de fuego, elementos que ampliaron el espectro delictivo del caso.
Junto a las drogas y el arma, se incautaron varios dispositivos POSNET de Mercado Pago, múltiples tarjetas SIM y diversos teléfonos celulares. Todos estos elementos, con capacidad de almacenar y transmitir datos, fueron resguardados bajo estrictos protocolos legales para su posterior análisis forense.
El procedimiento fue coordinado por el fiscal especializado Pablo Espeche y por el titular de la SAIC, Federico Biré Barberán. Para llevarlo a cabo, movilizaron un operativo conjunto que incluyó personal de la Dirección de Investigaciones Complejas, la Comisaría Décima, el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y la División Toxicomanía de la policía provincial.
Los dispositivos electrónicos secuestrados fueron puestos a disposición de los peritos de la SAIC, quienes tendrán la tarea de realizar exhaustivas pericias informáticas forenses. El objetivo es determinar la existencia, la cantidad y la procedencia del material ilícito, además de buscar posibles vínculos con otras actividades delictivas.
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La investigación, que continúa abierta y en etapa de profundización, busca ahora determinar el alcance total de los hechos y las eventuales responsabilidades penales de los involucrados. El caso demuestra cómo la colaboración internacional y el trabajo técnico especializado pueden derivar en operativos concretos contra redes delictivas complejas.



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