El atleta misionero Agustín Da Silva atraviesa una etapa clave de su preparación: se encuentra entrenando en el pueblo de Cachi, en la provincia de Salta, donde realiza una exigente pretemporada en altura con vistas a sus próximos compromisos nacionales. En este contexto Da Silva pasó por el programa Arriba la Radio en Radio Up.
“Estoy en el pueblo de Cachi, entrenando, trabajando duro”, contó el obereño, que ya lleva más de tres semanas de trabajo intenso en condiciones que potencian el rendimiento físico, especialmente en pruebas de fondo.

Preparación en altura: exigencia física y adaptación
El entrenamiento en altura es una herramienta clave para atletas de resistencia, y Da Silva eligió este método para dar un salto de calidad en su rendimiento.
“Me vine a entrenar, a hacer una preparación en altitud”, explicó, destacando los beneficios de este tipo de trabajo para competencias de larga distancia.

Sin embargo, el proceso no es sencillo. El propio corredor detalló las dificultades iniciales: “La primera semana generalmente es muy dura, tenés que aclimatarte, te cuesta correr, falta la oxigenación”.
Con el correr de los días, el cuerpo comienza a responder mejor: “Después de la primera semana ya te aclimatás y a la tercera semana ya te sentís con más fuerza y el cuerpo se va poniendo a punto”.

Doble turno y entrenamiento al límite
La rutina diaria en Cachi está marcada por la intensidad y la disciplina. Da Silva aprovecha al máximo cada jornada en un entorno pensado exclusivamente para entrenar. “Entrenamos a la mañana, a la tarde y a veces al mediodía voy al gimnasio”, relató.
Además, destacó las condiciones del lugar: “Tenemos pista sintética nueva acá en el pueblo y es un lugar donde podés dedicarte al 100% a entrenar”. El objetivo es claro: alcanzar su mejor versión. “Son tres semanas muy duras que aprovecho para ponerme en el mejor nivel posible para competir a nivel nacional”.

Próximo objetivo: competir en el Cenard
El gran desafío en el horizonte inmediato es la Copa Nacional de Clubes, que se disputará el 18 de abril en el Cenard. “Ahí vamos a estar con todo buscando la mejor carrera posible”, aseguró el atleta misionero.
Incluso, en plena preparación ya mostró su nivel:
“Ayer corrí un 3000 en pista en 8 minutos 49 segundos, acá arriba a 2.500 metros”, destacó, evidenciando el impacto positivo del entrenamiento.

Alimentación, clave en el rendimiento
Otro de los aspectos fundamentales en esta etapa es la nutrición, donde Da Silva realizó ajustes importantes con acompañamiento profesional. “Mi alimentación está siendo muy bien guiada… hoy siento el beneficio de ese ajuste”, explicó.
Además, remarcó la importancia de este factor en el alto rendimiento: “Soy muy estricto con la alimentación porque es el combustible del atleta”.

Entrenar solo, pero con un equipo detrás
Aunque viajó solo desde Misiones, el atleta dejó en claro que cuenta con un fuerte respaldo. “Vengo solo a Salta, pero no estoy solo”, afirmó, valorando el acompañamiento de sponsors, su familia y el apoyo institucional.
Entre ellos mencionó a la Municipalidad de Oberá, el Ministerio de Deportes y marcas que hacen posible su preparación.

Un proceso que va más allá del entrenamiento
Más allá de lo físico, Da Silva también subrayó el esfuerzo personal que implica este tipo de preparación. “Dejo muchas cosas de lado para poder perfeccionarme en el atletismo”, contó.
Y aunque reconoce lo difícil de la distancia: “Dejo a mi familia en Misiones y esa parte se siente”, también deja en claro su convicción: “Todo buen resultado tiene que tener un esfuerzo y un buen trabajo”.



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