El diputado provincial por La Libertad Avanza, Adrián Núñez, presentó un proyecto de declaración en la Legislatura de Misiones para repudiar la persecución política que sufrió el profesor Eduardo Cazenave, quien se desempeñaba como docente en la Escuela de Dirigentes de LLA y en el Instituto Superior San Basilio Magno. Según denunció, Cazenave se vio obligado a renunciar a su puesto tras participar en el debate público de iniciativas legislativas impulsadas por el bloque oficialista.
El hostigamiento comenzó luego de que, durante la semana del 19 de octubre, el docente explicara en la radio y ante la Comisión de Educación de la Legislatura una serie de proyectos referidos a la educación de gestión privada. Días después, el lunes 26, el Servicio Provincial de Enseñanza Privada (SPEPM) solicitó a las instituciones donde trabajaba un informe referido exclusivamente a su situación laboral.

Esa misma jornada, comenzaron a circular en grupos de WhatsApp datos sobre sus cargos, su sueldo y descalificaciones personales, junto con la falsa versión de que Cazenave se oponía a que las escuelas privadas recibieran aportes del Estado. Ante el temor de que el conflicto afectara la relación del Instituto Superior San Basilio Magno con el SPEPM, organismo del cual dependen los fondos y autorizaciones, el docente presentó su renuncia esa misma tarde.
La presencia del titular del SPEPM y la filtración de la renuncia
La situación se agravó a la mañana siguiente, cuando el director ejecutivo del organismo, Luis Alberto Bogado, se presentó en persona en la institución, un acto que Núñez calificó como sumamente irregular. Según el diputado, el SPEPM realiza habitualmente controles documentales sin necesidad de acudir físicamente a las escuelas. Posteriormente, la carta de renuncia de Cazenave fue filtrada a la prensa sin su autorización.
El diputado Núñez aclaró que los proyectos explicados por el docente no buscan eliminar aportes estatales, sino transparentar su distribución, evaluar aprendizajes y seleccionar educadores por mérito. Asimismo, subrayó que al profesor no se lo señala por su desempeño en las aulas, el cual nadie cuestionó, sino estrictamente por sus ideas.
"Se trata de principios que esta Legislatura tiene el deber de custodiar: la libertad política, la libertad de expresión, la libertad de enseñar y la garantía de que ningún trabajador de la educación sea perjudicado en su empleo a causa de sus ideas", sostuvo textualmente el diputado. En ese sentido, remarcó que el proyecto busca defender la libertad y el derecho a disentir.
El mensaje disciplinador y la responsabilidad de Luis Bogado
Respecto a la maniobra del SPEPM, Núñez advirtió sobre el peligroso mensaje disciplinador que esta secuencia deja al resto del sistema educativo. "A las instituciones educativas les dice: no contraten a este docente ni a ninguno de los que piensan distinto, porque los estamos observando", expresó el legislador.
El diputado reclamó directamente al titular del SPEPM, Luis Bogado, y le exigió asumir su responsabilidad. "Si el señor Bogado sabía lo que ocurría, debe asumir la responsabilidad que le cabe. Si no lo sabía, también, porque eso significa que no controla el organismo que conduce", sentenció Núñez.
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Finalmente, el legislador interpeló al resto de la Cámara y exigió acompañamiento para su proyecto. "Esta Honorable Cámara no puede permanecer indiferente, porque frente a un hecho así el silencio también es una toma de posición. Quien no acompañe este proyecto estará avalando la persecución política de un docente por sus ideas", concluyó.








