Cada 28 de octubre se celebra el Día Mundial del Judo, una jornada para reconocer una disciplina que combina deporte, arte marcial y formación personal. La fecha fue elegida por la Federación Internacional de Judo (IJF, por sus siglas en inglés) porque coincide con el nacimiento de Jigoro Kano, creador del judo. La primera celebración se realizó en 2011 y tuvo como tema el respeto.
Kano nació el 28 de octubre de 1860 en Mikage, una localidad que hoy forma parte de Kobe, Japón. En 1882 estableció el Kodokan, la escuela donde comenzó a enseñar el método que desarrolló a partir de distintas escuelas de jujutsu. Su propuesta organizó técnicas de combate dentro de una práctica con objetivos educativos y formativos.
El nombre judo suele traducirse como “camino de la suavidad” o “camino amable”. Esa idea no alude a evitar el esfuerzo, sino a aprovechar la energía de manera eficiente y a aprender a adaptarse. La práctica combina técnicas de proyección y control con principios de respeto, disciplina y cooperación.
Por eso, el judo es más que una competencia sobre el tatami: propone un aprendizaje físico y mental que también puede trasladarse a la vida cotidiana. Cada 28 de octubre, clubes y comunidades de todo el mundo celebran esa dimensión deportiva y educativa.

Paula “Peque” Pareto, una referente argentina
En la historia del judo argentino, Paula “Peque” Pareto ocupa un lugar central. La judoca nacida en San Fernando construyó una carrera de más de dos décadas y alcanzó resultados que marcaron un antes y un después para el deporte nacional.
Pareto ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y la medalla de oro en Río 2016, ambas en la categoría de hasta 48 kilos. En Río se convirtió en la primera mujer argentina en ganar una medalla de oro olímpica. También fue campeona mundial en 2015 y obtuvo diplomas olímpicos en Londres 2012 y Tokio 2020.
Su despedida de la competencia llegó después de los Juegos de Tokio, donde fue abanderada de la delegación argentina en la ceremonia inaugural. Tras su retiro, siguió vinculada al judo y al acompañamiento de nuevas generaciones. Además de su trayectoria deportiva, se formó como médica y se especializó en ortopedia y traumatología. En 2024 se incorporó al Comité Olímpico Internacional.
Su recorrido conecta con algunos de los principios que Jigoro Kano buscó transmitir: constancia, respeto y aprendizaje. Pareto no es una figura activa en la competencia, pero su legado sigue representando al judo argentino dentro y fuera del tatami.

Una fecha para celebrar los valores del judo
El Día Mundial del Judo recuerda el nacimiento de una disciplina que se expandió desde Japón hasta convertirse en deporte olímpico y en una práctica extendida en todo el mundo. También invita a reconocer a quienes la enseñan y la practican, y a valorar una filosofía que combina técnica, esfuerzo y respeto por los demás.
En Argentina, la historia de Paula Pareto resume el alcance de ese camino: una carrera de alto rendimiento, logros olímpicos y mundiales, y una huella que continúa inspirando a quienes se acercan al tatami.







