La solidaridad y el compromiso con quienes más lo necesitan son los pilares de Mamás Unidas, un grupo que nació de la iniciativa de un pequeño conjunto de madres y que, con el paso de los meses, fue creciendo hasta reunir a 15 integrantes de distintos barrios. A través de donaciones y actividades comunitarias, buscan acompañar a las familias que atraviesan dificultades económicas y generar espacios de encuentro para grandes y chicos.
En comunicación con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up, Constanza Macarena Ávila, encargada de Mamás Unidas, junto con otras integrantes del grupo, compartió los comienzos de la iniciativa, el trabajo que realizan y la importancia de la colaboración de los vecinos para sostener cada propuesta: “Un día dijimos: ¿por qué no juntar juguetes y que tengan un día especial, y que no le falte a ninguno de los niños?”, recordó Ávila al explicar cómo surgió la idea. El objetivo inicial fue organizar una celebración para que los chicos pudieran recibir un regalo, independientemente de las posibilidades económicas de sus familias.
La primera actividad se realizó en diciembre del año pasado y contó con apenas cinco madres. La respuesta de la comunidad y el resultado de aquella experiencia impulsaron al grupo a continuar con nuevas propuestas solidarias: “Nosotras mismas a veces pasamos la necesidad y vemos que por ahí no nos alcanza para nuestros hijos. Lo pensamos en general, porque también podría ser bueno que otros niños reciban regalos”, explicaron durante la entrevista.

De la colecta de juguetes a las acciones solidarias en los barrios
Con el tiempo, Mamás Unidas amplió sus actividades. Además de la iniciativa destinada a los niños, organizó un festejo por el Día de la Madre, roperos solidarios y acciones de acompañamiento durante el invierno, incluso en Cerro Corá.
Actualmente, el grupo está conformado por 15 madres que viven en distintos sectores, entre ellos el Quinto Barrio, Altagracia, San Isidro, Mensú y Hermoso. Aunque no todas pudieron participar de la entrevista, las integrantes destacaron que el trabajo colectivo es fundamental para sostener las actividades.

Las donaciones de juguetes, ropa y otros elementos permiten organizar los encuentros y responder a las necesidades que van identificando. También reciben aportes de comercios y emprendimientos que colaboran con obsequios para los distintos festejos: “Gracias a Dios, la gente nos colabora un montón. Creo que no tenemos queja en eso”, señalaron, al valorar la respuesta de los vecinos incluso en un contexto económico complejo.
La confianza de quienes donan, explicaron, también se construye a partir de la transparencia. Por eso, remarcaron que publican en sus redes sociales todo lo que reciben, para que la comunidad pueda conocer el destino de las colaboraciones.
Un festejo por el Día de la Madre y una invitación a participar
Entre las próximas actividades mencionadas durante la entrevista, las integrantes anunciaron un festejo por el Día de la Madre previsto para el domingo 11 de octubre, a partir de las 16, en la plaza de El Salvador.
La propuesta busca generar un espacio de encuentro y celebración, con el acompañamiento de los comercios y personas que se sumaron a la iniciativa mediante donaciones y obsequios.
Además, adelantaron que tienen nuevos proyectos en preparación, que serán comunicados a través de sus redes sociales.
Desde Mamás Unidas invitaron tanto a las personas interesadas en colaborar como a las madres que quieran incorporarse al grupo a ponerse en contacto. La iniciativa se sostiene a partir del compromiso de sus integrantes y de una red de vecinos que contribuyen con lo que pueden.
Cómo colaborar con Mamás Unidas
Quienes deseen acercar donaciones, sumarse a las actividades o conocer las próximas propuestas pueden comunicarse a través de los siguientes canales:
Instagram: @mamasunidas2025
Teléfono de contacto: 3765-164597.
Punto de recepción de donaciones: calle 71, entre Jesuna, Serena y Gandhi, casa 6609, barrio Las Dolores.
Con un año de trabajo colectivo, Mamás Unidas continúa apostando a la solidaridad como una forma concreta de acompañar a otras familias. Lo que comenzó con cinco madres y una idea sencilla se transformó en una iniciativa comunitaria que busca multiplicar los gestos solidarios y generar oportunidades para que más niños y familias puedan compartir momentos especiales.







