Roxana Acosta lleva 15 años trabajando en la Escuela 956 Ysyry, en Colonia Delicia, y desde hace ocho años se desempeña como directiva de una institución que cuenta con una escuela núcleo y cuatro aulas satélite. Su historia de compromiso con la educación en un contexto intercultural la llevó a convertirse en una de las seis finalistas del certamen nacional Docentes que Inspiran, impulsado por Fundación Clarín y Fundación Zurich.
En el Día del Maestro, Acosta contó que su llegada a la comunidad representó un desafío desde el comienzo. Su primer cargo fue en una escuela común, pero luego surgió la creación de un aula satélite en Ysyry, un lugar al que pocos docentes querían ir porque había que “empezar desde cero”. Para ella, aquella incertidumbre terminó convirtiéndose en una experiencia que marcó su vida profesional.
“Era una incertidumbre que nunca, en el profesorado, nos dan como para enseñar en esos contextos diversos”, explicó. Sin embargo, decidió asumir el desafío y con el paso de los años construyó un fuerte vínculo con los alumnos y sus familias.
Una escuela donde la tarea docente va mucho más allá del aula
Acosta explicó que trabajar en este contexto implica asumir múltiples roles. “Se es docente, se es psicólogo, se es consejero, se es de todo en esa escuela”, sostuvo al describir una realidad en la que también deben atender situaciones de salud, acompañar a los estudiantes y comprender las particularidades de la comunidad.
Uno de los principales desafíos fue el idioma. Si bien conocía el guaraní de la zona, explicó que la lengua de la comunidad es diferente, especialmente por su pronunciación nasal. Por eso, tuvo que involucrarse directamente con los niños para aprender palabras y expresiones que le permitieran enseñarles y, al mismo tiempo, generar un puente con aquellos alumnos que al ingresar a primer grado todavía no comprendían el castellano.
“El compromiso a veces no es ir al aula solamente a enseñar, sino involucrarte con tus niños”, señaló. Ese proceso implicó preguntarles cómo se escribían determinadas palabras y aprender de ellos para poder adaptar las estrategias pedagógicas a sus necesidades.
La docente también remarcó que los estudiantes deben afrontar el aprendizaje de dos lenguas, lo que representa una dificultad adicional. “Ponerte y planificar a través de lo que ellos serían, cómo vos serías si vos no entendías un idioma”, explicó al referirse a la necesidad de pensar la enseñanza desde la perspectiva de los chicos.

La preocupación por la situación de los alumnos
Más allá de las cuestiones pedagógicas, Acosta habló de una realidad que considera especialmente dolorosa: la discriminación y las necesidades económicas que atraviesan algunas familias de la comunidad.
Contó que muchas veces los chicos llegan a la escuela con necesidades básicas insatisfechas y señaló que algunos incluso concurrían sin haber realizado las tres comidas del día. En ese sentido, destacó la importancia de los apoyos que actualmente reciben y de los padrinos que colaboran para que los alumnos puedan contar con útiles, alimentos y otros elementos.
La docente también pidió una mayor presencia del Estado y de la sociedad para acompañar a las distintas modalidades de educación intercultural bilingüe. “Me encantaría que la gente pueda ayudar a todos los chicos de la modalidad de BEP”, expresó, e invitó a conocer las escuelas y acercarse a la realidad de las comunidades.
“Toda mi vida” volvería a elegir la misma escuela
A pesar de las dificultades, Acosta tiene una certeza: volvería a elegir el mismo lugar. Incluso contó que durante su carrera recibió propuestas para ocupar cargos en zonas urbanas, pero decidió permanecer en la comunidad.
“Creo que es el lugar donde Dios me puso acá y la verdad que me siento muy bien”, afirmó. Para ella, el vínculo construido con los estudiantes y el cariño que recibe de ellos tienen un valor que no cambiaría por otra oportunidad laboral.
Actualmente, la escuela tiene 154 alumnos en su totalidad, mientras que Acosta trabaja directamente con 18 chicos en su aula.

El aprendizaje que se lleva para toda la vida
Consultada por las experiencias que más la marcaron durante estos años, eligió una enseñanza que, según explicó, recibió de sus propios alumnos: el valor de compartir.
Recordó que muchas veces los chicos llevan una galletita a la escuela y la comparten entre todos, incluso cuando eso significa que quien la llevó termina comiendo solamente una pequeña parte. “El saber compartir, el saber dar al otro”, destacó.
Y resumió esa enseñanza con una frase que refleja su mirada sobre la educación y la solidaridad: “Uno a veces tiene que no dar lo que le sobra, sino lo que uno tiene”.

Un reconocimiento que representa a toda la escuela
Acosta aseguró que su llegada a la final de Docentes que Inspiran no la tomó como un logro exclusivamente personal, sino como un reconocimiento a toda la institución. Entre seis finalistas se definirá próximamente el primer puesto y dos menciones, en un acto cuya fecha todavía no había sido comunicada al momento de la entrevista.
“No lo tomé a nivel personal, lo tomé a nivel institucional, porque es para mí el logro de la 9.56”, sostuvo.
Su mayor deseo, más allá del resultado, es que sus alumnos puedan crecer, cumplir sus proyectos y algún día convertirse ellos mismos en docentes o directivos. “Que algún día mis alumnos también puedan ser directores o maestros, es el mayor anhelo que tengo”, expresó.
También pidió a las autoridades educativas fortalecer la educación intercultural bilingüe mediante la incorporación de auxiliares docentes indígenas (ADIs) y mayores recursos para infraestructura y materiales pedagógicos.
Con 15 años de trayectoria en la comunidad, Acosta sostiene que todavía tiene mucho por hacer. Su historia llegó a la final de un certamen nacional, pero para ella el reconocimiento más importante continúa estando dentro de la escuela: acompañar a sus alumnos, conocer sus sueños y ayudarlos a descubrir que pueden alcanzarlos.
LEE TAMBIÉN: Zarza calificó como "una burla" la posible extensión de la concesión de SAMSA y su llegada a Iguazú
Niño de Corpus necesita audífonos para tratar una hipoacusia mixta: “Apelamos a la solidaridad de la gente”https://t.co/Ln3T9VEOVT pic.twitter.com/3Vgvydabcp
— Radio Up (@radioupar) September 11, 2026



//



