La Ciudad de Buenos Aires aprobó la obligatoriedad de la sala de 3 años, una medida que abre nuevamente el debate sobre la escolarización temprana y el rol del Estado en la educación durante los primeros años de vida.
En diálogo con Realidad Mixta, por Radio Up, el diputado de la Ciudad de Buenos Aires, maestro y magíster en Educación Sergio Siciliano, destacó la importancia de discutir a nivel nacional los beneficios de incorporar a los niños al sistema educativo desde edades más tempranas: “Me parece que merece un debate, una reflexión a nivel país respecto de la escolarización, de qué implica esto y qué beneficios tiene para los chicos fundamentalmente empezar en esta etapa de su vida a estar acompañados por el sistema educativo”, sostuvo Siciliano.

¿Qué cambia con la obligatoriedad de la sala de 3?
En Argentina, actualmente la educación inicial es obligatoria a partir de los 4 años. La incorporación de la sala de 3 como obligatoria en CABA implica ampliar un año más el período de escolarización obligatoria.
Siciliano recordó que este proceso de ampliación de la obligatoriedad educativa ya tuvo distintos antecedentes en el país. Primero fue la escuela primaria, luego se incorporó la obligatoriedad de la sala de 5 años y, a partir de la Ley de Educación Nacional de 2006, se estableció también la obligatoriedad de la sala de 4 y de toda la escuela secundaria: “Después decidimos que la sala de 4. Hoy sabemos que un chico desarrolla la mayor parte de su cerebro antes de los 4 años, entonces cuanto antes podamos incluirlo dentro del sistema educativo facilita el desarrollo cognitivo, el desarrollo cerebral que tiene”, explicó.
Según señaló, la escolarización temprana también puede favorecer aprendizajes posteriores vinculados con la lectoescritura y la comprensión de textos: “La evidencia nos demuestra que no solamente les hace bien por cuestiones de habilidades socioemocionales”, afirmó.

La escuela como espacio de acompañamiento
Durante la entrevista, Siciliano remarcó que la iniciativa no busca reemplazar el rol de las familias, sino sumar al sistema educativo como espacio de acompañamiento y desarrollo.
En ese sentido, planteó que no todos los niños cuentan con las mismas posibilidades de acompañamiento educativo dentro de sus hogares: “Ojalá todos los chicos tuvieran una mamá, un papá y una familia que se puedan cargar de la educación”, señaló, aunque aclaró que esa realidad no se presenta de la misma manera en todos los hogares.
Para el legislador porteño, el nivel inicial permite además generar espacios de juego, socialización y alfabetización temprana: “No estamos diciendo que el chico pierda el espacio lúdico, de juego, de recreo, de sociabilización, el jardín de infantes es todo eso, pero también empieza a entrar en contextos alfabetizadores, empieza a ver las letras, empieza a tener normas de comportamiento, empieza a tener un acompañamiento”, explicó.
Un rol clave en la detección de problemáticas
Otro de los aspectos destacados durante la entrevista fue el papel que puede cumplir la escuela en la detección temprana de distintas situaciones que atraviesan los niños.
Siciliano sostuvo que el nivel inicial puede convertirse en un primer espacio de observación frente a determinadas problemáticas vinculadas con la salud y también con situaciones de violencia: “La escuela es un gran aliado para todo esto”, afirmó.
En ese marco, consideró que la discusión sobre la sala de 3 no debe limitarse exclusivamente a los resultados académicos, sino contemplar también el desarrollo integral y los derechos de los niños.
¿La sala de 3 será obligatoria en todo el país?
La medida aprobada en CABA vuelve a poner sobre la mesa una discusión que excede los límites de la Ciudad de Buenos Aires: si la escolarización obligatoria debería comenzar a los 3 años en todo el país.
Siciliano consideró que cada provincia debería abrir ese debate y evaluar las condiciones necesarias para avanzar hacia una mayor cobertura del nivel inicial: “Ojalá en cada una de las provincias este tema por lo menos se ponga en debate, obligatoria, universal, con oferta, pero es importante que reclamemos más educación para nuestros hijos, y más temprana”, sostuvo.
Una implementación progresiva desde 2027
La nueva normativa comenzará a implementarse en 2027 y, según explicó Siciliano, el proceso será progresivo. La ley no establece una única carga horaria para todos los niños y contempla las distintas realidades familiares y territoriales: “Va a llevar un modelo progresivo, y está bien que así sea, porque no podríamos hacer efectivo algo que es una buena idea si uno lo aplica mal, claramente generaría el efecto contrario”, explicó.
El diputado también destacó que la Ciudad atraviesa un escenario de descenso de la natalidad, lo que genera una oportunidad para ampliar la matrícula del nivel inicial sin desconocer las necesidades de infraestructura y de personal docente.
En CABA, además, la sala de 3 ya cuenta con una cobertura importante. Siciliano explicó que la nueva medida implicará una mayor participación del Estado para garantizar la oferta necesaria.
El desafío de ampliar la educación inicial
La discusión sobre la obligatoriedad de la sala de 3 se inscribe así en un proceso histórico de expansión de la escolarización argentina.
Siciliano recordó que la implementación de la obligatoriedad educativa nunca fue inmediata y que cada ampliación requirió tiempo para consolidarse: “Argentina fue pionera cuando Sarmiento pensó que todos los argentinos y todos los inmigrantes y todo el que habitaba el suelo tenía que ir a la escuela primaria. Tardó 100 años en lograrlo”, recordó. Y agregó: “Bueno, esto va a pasar lo mismo, va a pasar exactamente lo mismo. Entonces, va a llevar un tiempo, pero marca un norte”.
La aprobación de la sala de 3 obligatoria en CABA plantea, de esta manera, un nuevo capítulo en la discusión educativa argentina: cómo garantizar el acceso temprano al sistema educativo, con una oferta suficiente, docentes preparados e infraestructura adecuada, sin perder de vista las particularidades de cada familia y comunidad.
Para Siciliano, el objetivo final es avanzar hacia una mayor presencia de la educación en los primeros años de vida y convertir esa discusión en una política que trascienda a la Ciudad de Buenos Aires.



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