La situación de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (CELO) genera preocupación por las dificultades que atraviesa en la prestación de servicios esenciales y por la denuncia mediática que señala un presunto desvío de $12 mil millones.
Así lo planteó el concejal de Oberá Aníbal Ramírez, durante una videollamada con el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up, donde analizó el presente de la cooperativa y también cuestionó la falta de respuestas ante los pedidos de informes realizados desde el ámbito legislativo.

Ramírez señaló que la CELO, al igual que otras cooperativas de la provincia, está siendo observada y recordó que recientemente se realizó una asamblea en la que se abordaron modificaciones al estatuto y cuestiones vinculadas a las tarifas.
Sin embargo, sostuvo que el escenario de fondo es preocupante: “La realidad de la cooperativa es muy, muy preocupante”, afirmó.
En ese sentido, hizo referencia a la denuncia mediática realizada por una contadora, quien habría señalado un presunto desvío de 12 mil millones de pesos. Para Ramírez, se trata de una cifra significativa teniendo en cuenta la situación económica y operativa de la institución: “Es una suma realmente muy importante, más aún teniendo en cuenta las condiciones en que se encuentra la cooperativa eléctrica, las condiciones deficitarias en que se encuentra”, manifestó.
Reclamos por energía y agua potable
El concejal también vinculó la situación de la CELO con los problemas que atraviesan los vecinos de Oberá en servicios esenciales como la energía eléctrica y el agua potable.
Según expresó, ante las dificultades para garantizar la prestación se recurren a medidas como los cortes rotativos, una situación que termina afectando directamente a los usuarios: “Constantemente está afectando al vecino”, sostuvo Ramírez al referirse a las dificultades en la prestación de los servicios.

Además, cuestionó la falta de una planificación que permita acompañar el crecimiento de Oberá y planteó que los problemas de infraestructura condicionan el desarrollo de la ciudad: “No existe ninguna estrategia ni gestión”.
Durante la entrevista, Ramírez amplió sus críticas a otros servicios públicos de Oberá y apuntó también al transporte urbano de pasajeros, en relación con la gestión de los servicios, fue contundente: “Es la falta de estrategias. No existe ninguna estrategia ni gestión, siquiera”.
El concejal sostuvo que existen contratos entre las empresas prestatarias y el Ejecutivo municipal que deberían garantizar determinadas condiciones de servicio, pero consideró que esos compromisos no se cumplen y cuestionó el rol del municipio como órgano de control.
También mencionó la reducción de frecuencias, los cambios de recorridos y las dificultades que enfrentan usuarios con discapacidad o movilidad reducida.
La falta de cloacas, otro problema señalado
Ramírez también incorporó a su análisis la infraestructura cloacal de Oberá y sostuvo que hace décadas no se concretan nuevas ampliaciones significativas: “Recordemos que hace prácticamente 30 años que se hizo la última etapa de la ampliación del servicio de cloaca acá en la ciudad de Oberá”, afirmó.
Según explicó, esta situación genera dificultades para el crecimiento de determinados sectores de la ciudad y también impacta en edificios y zonas que no cuentan con acceso al servicio.

Pedido de informes por la denuncia de $12 mil millones
Consultado específicamente sobre la denuncia vinculada al presunto faltante de $12 mil millones, Ramírez aseguró que realizaron pedidos de informes tanto al Ejecutivo como a la cooperativa, pero que todavía no obtuvieron respuestas: “Nosotros, por ejemplo, el último pedido de informe que hicimos fue con respecto a esta denuncia mediática del faltante de 12 mil millones de pesos”, explicó y agregó: “No tenemos ninguna respuesta aún”.
El concejal también señaló que recibió comentarios de técnicos e ingenieros electricistas que advierten sobre una posible baja calidad del suministro eléctrico en distintos momentos.

Según relató, esos profesionales hablan de diferencias que podrían ubicarse entre un 20% y un 40%, dependiendo del horario. Ramírez aclaró que se trata de información proporcionada por técnicos con los que conversó y no de un informe oficial: “Podemos decir de que no tiene la calidad que debe tener el servicio en la ciudad de Oberá”, sostuvo.
La situación de la CELO, los pedidos de informes y la denuncia mediática por los $12 mil millones podrían continuar generando debate en Oberá, mientras se aguardan respuestas oficiales sobre el funcionamiento y las cuentas de la cooperativa.



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