El nuevo esquema fue establecido por el BCRA mediante una resolución dictada en marzo y permitirá que bancos y billeteras realicen débitos automáticos para cobrar préstamos. El sistema comenzará a operar desde el lunes 31 de agosto, aunque las entidades anticipan una utilización reducida debido a que el cobro solo podrá efectuarse sobre la cuenta en la que se acreditó originalmente el préstamo.
La herramienta reemplazará al DEBIN utilizado para el cobro de créditos, mecanismo que había generado cuestionamientos por casos de fraude. Bajo el nuevo sistema, el prestamista deberá contar con el consentimiento del cliente y podrá efectuar el débito únicamente en la cuenta correspondiente al desembolso del préstamo.
Entre las condiciones establecidas figura un límite del 30% de los ingresos para la relación entre cuota y salario al momento de otorgar el crédito. Además, cada cuota tendrá un máximo de tres intentos de cobro: uno inicial y dos adicionales, previstos a las 48 y 96 horas.
El cliente deberá prestar un consentimiento expreso y por única vez antes de que comiencen los débitos. También deberá recibir una notificación electrónica durante el día hábil previo al cobro y tendrá la posibilidad de cancelar el permiso de manera inmediata, tanto ante el prestamista como ante el proveedor de la cuenta.
El mecanismo contempla únicamente cuotas fijas e iguales durante toda la vigencia del préstamo y estará disponible para entidades financieras y proveedores no financieros de crédito autorizados por el BCRA. A su vez, los prestamistas deberán afrontar un arancel mínimo del 0,6%, distribuido entre los participantes del sistema.
Por qué los bancos anticipan poco uso
El principal inconveniente señalado por las entidades es que el débito solo podrá realizarse desde la cuenta en la que fue depositado el crédito. Por ese motivo, los bancos podrían evitar otorgar préstamos que sean desembolsados en cuentas administradas por otras entidades.
También existen dudas sobre las billeteras virtuales. Según fuentes del sector citadas por Ámbito, muchas cuentas CVU suelen tener poco saldo disponible, debido a que los usuarios transfieren sus fondos hacia cuentas de fondos money market para obtener rendimientos.
En este escenario, el nuevo sistema podría tener mayor utilidad para financieras que ya depositan los préstamos directamente en cuentas bancarias, ya que podrán cobrar las cuotas sin depender de que el cliente realice posteriormente una transferencia voluntaria.
Aun con estas posibilidades, las entidades financieras consideran que el mecanismo no tendrá una utilización masiva en el corto plazo, principalmente por las restricciones vinculadas a la cuenta desde la cual se puede efectuar el débito.
La implementación se produce además en un contexto de alta morosidad en los préstamos personales, un escenario que limita las expectativas de impacto inmediato del nuevo mecanismo de cobranza.



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