La Terapia Ocupacional cumple un papel central en el acompañamiento de personas con discapacidad que necesitan desarrollar, recuperar o sostener habilidades para desenvolverse en distintos ámbitos de la vida cotidiana. Así lo explicó Facundo Franco, licenciado en Terapia Ocupacional y profesor de Educación Especial, durante una entrevista radial en la columna sobre temas de discapacidad de los jueves por radio Up 95.5 en la que analizó la relación entre esta disciplina, la discapacidad y la inclusión social y laboral.
Franco señaló que cada intervención debe partir de una evaluación individual, debido a que no existen dos situaciones de discapacidad idénticas. En ese sentido, remarcó que es necesario identificar tanto las capacidades de cada persona como las barreras que pueden dificultar su participación en las actividades cotidianas.
“Cada discapacidad es distinta, tiene distintos potenciales y también tiene muchas barreras”, explicó el profesional, quien sostuvo que los objetivos terapéuticos deben definirse de acuerdo con las características y necesidades de cada paciente.
La intervención puede orientarse a generar mayor independencia, conservar funciones existentes, recuperar capacidades cuando sea posible y desarrollar nuevas estrategias mediante diferentes tipos de adaptaciones.
Inclusión laboral de personas con discapacidad
Uno de los aspectos abordados durante la entrevista fue la inserción de personas con discapacidad en el ámbito laboral. Franco explicó que la intervención de Terapia Ocupacional puede ser necesaria cuando existen dificultades para desarrollar determinadas actividades dentro del espacio de trabajo.
En estos casos, el profesional analiza las características de la persona, las demandas de la tarea y las condiciones del entorno para determinar qué modificaciones pueden favorecer un desempeño más autónomo.
Las intervenciones pueden estar vinculadas con dificultades motoras, sensitivas o de regulación sensorial, pero también con situaciones derivadas de accidentes laborales u otras circunstancias que modifican las capacidades de una persona.
El objetivo, según explicó Franco, no consiste únicamente en intervenir sobre la persona, sino también en analizar el contexto para establecer qué adaptaciones pueden permitirle continuar desarrollando sus actividades.

La importancia de las adaptaciones para las personas con discapacidad
Las adaptaciones constituyen una de las herramientas fundamentales de la Terapia Ocupacional. Sin embargo, Franco aclaró que no se limitan a las modificaciones físicas de un espacio.
Entre las adaptaciones edilicias pueden encontrarse cambios destinados a facilitar la movilidad y el acceso, como modificaciones en baños, mobiliario u otros sectores de una vivienda, institución o lugar de trabajo.
Pero también existen adaptaciones vinculadas con la organización de las rutinas, el uso de agendas, la estructuración de actividades y diferentes productos destinados a favorecer la regulación y el desempeño cotidiano.
“Existen un montón de tipos de adaptaciones de contextos”, sostuvo el profesional, al señalar que las estrategias deben definirse según las características de cada paciente y el ámbito en el que se desarrolla.
Esta mirada adquiere particular relevancia en personas dentro del espectro autista, un área que, según Franco, requiere cada vez mayor formación profesional debido a la necesidad de implementar estrategias que no necesariamente están relacionadas con modificaciones físicas.
El acompañamiento familiar es clave para sostener los tratamientos
Otro de los principales desafíos identificados por Franco está relacionado con la continuidad de las intervenciones fuera del espacio terapéutico.
El profesional explicó que una sesión semanal de aproximadamente 45 minutos o una hora puede resultar insuficiente si no existe un acompañamiento posterior en el hogar. Por este motivo, las indicaciones destinadas a las familias forman parte de la estrategia de intervención.
La participación del entorno puede contribuir a sostener los avances alcanzados durante las sesiones y favorecer la incorporación de determinadas herramientas a la vida cotidiana.
Franco señaló que esta dificultad no se limita al área pediátrica, sino que también puede presentarse en tratamientos destinados a personas adultas y mayores.
En este sentido, destacó que el proceso requiere paciencia, comunicación y compromiso por parte de todos los actores involucrados.
El abordaje interdisciplinario frente a la frustración emocional
La frustración también puede aparecer durante los procesos de rehabilitación, especialmente cuando los resultados no se producen con la rapidez esperada o cuando determinadas condiciones generan nuevas limitaciones.
Ante estas situaciones, Franco consideró fundamental el trabajo interdisciplinario. Terapia Ocupacional puede articularse con Psicología, Psicopedagogía, Kinesiología y otras áreas para abordar integralmente las necesidades de la persona.
El profesional mencionó especialmente los casos de personas con dificultades neuromotoras y quienes atraviesan enfermedades neurodegenerativas, donde pueden aparecer nuevas barreras para realizar actividades de la vida diaria.
En esos procesos, el acompañamiento profesional busca sostener a la persona y ajustar los objetivos de acuerdo con su evolución, evitando que una única disciplina tenga que responder por todas las dimensiones de la situación.
La salud emocional también alcanza a los terapeutas
Franco también se refirió al impacto emocional que tiene el trabajo cotidiano sobre los propios profesionales que intervienen con personas con discapacidad.
Según explicó, la vocación y el compromiso profesional no siempre son suficientes para evitar el desgaste que puede generar el contacto permanente con situaciones complejas.
En su caso, señaló que procura mantener una rutina estructurada que le permita separar la actividad laboral de su vida personal. Entre las actividades que realiza mencionó el ejercicio físico, correr, asistir al gimnasio y sostener espacios de encuentro con su familia.
También destacó la importancia de realizar terapia psicológica y de evitar que las intervenciones profesionales ocupen completamente el espacio personal.
“Para poder brindarlo, tengo que empezar por mí”, planteó Franco al explicar la importancia de cuidar su propia organización y bienestar.
Discapacidad y accesibilidad: las barreras que persisten en la sociedad
Durante la entrevista, el profesional también hizo hincapié en las dificultades que todavía enfrentan las personas con discapacidad para acceder a espacios públicos y privados.
La falta de rampas, infraestructura adecuada y otras condiciones de accesibilidad continúa representando una barrera para quienes utilizan silla de ruedas, andadores u otros dispositivos de apoyo.
Franco consideró que estas modificaciones requieren políticas y planificación por parte de los distintos niveles del Estado, pero también un cambio cultural que permita comprender la accesibilidad como un derecho y no como una cuestión excepcional.
A su vez, vinculó esta problemática con la situación que atraviesan actualmente los tratamientos vinculados con discapacidad y las dificultades de financiamiento que afectan a profesionales, familias y prestadores.
El impacto de las dificultades económicas en los tratamientos
La situación económica también atraviesa el trabajo cotidiano de los profesionales vinculados con la discapacidad. Franco explicó que muchos pacientes no tienen posibilidades de afrontar tratamientos particulares y que, al mismo tiempo, existen dificultades vinculadas con el funcionamiento de las obras sociales.
El profesional señaló que quienes trabajan de manera independiente deben afrontar gastos de consultorio, materiales, impuestos, facturación, honorarios contables y traslados, entre otros costos.
A esto se suma que los retrasos en los pagos pueden afectar la capacidad de los profesionales para sostener sus espacios de trabajo.
“Se está facturando, pero no están pagando”, explicó Franco al referirse a una situación que genera tensiones tanto para los prestadores como para las familias.
Frente a este escenario, destacó la necesidad de abordar las dificultades desde la empatía y la comunicación, especialmente porque muchas familias también atraviesan situaciones económicas complejas.

Profesionales de discapacidad: entre la vocación y la precarización
Franco advirtió que la problemática económica alcanza con particular intensidad a quienes desarrollan tareas vinculadas con la inclusión educativa y el acompañamiento terapéutico.
Mencionó entre ellos a docentes de Educación Especial, psicopedagogos y docentes de apoyo a la inclusión, a quienes consideró fundamentales para garantizar la continuidad de los procesos educativos y el desarrollo de habilidades sociales.
El profesional sostuvo que el trabajo de estos sectores no debería ser desvalorizado, debido a que constituye una parte esencial del acompañamiento de niños, adolescentes y adultos con discapacidad.
En su caso particular, explicó que cuenta con diferentes espacios laborales que le permiten compensar sus ingresos, pero remarcó que la situación es más compleja para quienes dependen exclusivamente de una determinada actividad.
Una profesión que nació de la búsqueda de respuestas
La elección de la Terapia Ocupacional estuvo vinculada, en el caso de Franco, con su experiencia previa como profesor de Educación Especial.
Según relató, comenzó a buscar respuestas a diferentes interrogantes que surgían de su trabajo con personas con distintos diagnósticos. Esa búsqueda lo llevó a profundizar su formación y posteriormente a incorporarse al campo de la Terapia Ocupacional.
Con el paso del tiempo, descubrió que se trata de una disciplina con un amplio campo de intervención y que puede desarrollarse en diferentes etapas de la vida.
Actualmente, Franco señaló que se encuentra profundizando su trabajo en el abordaje de desafíos neuromotores en distintas edades y también realiza intervenciones vinculadas con personas neurodivergentes.
Su perspectiva parte de una premisa central: reconocer los límites de la propia profesión y recurrir al trabajo interdisciplinario cuando una situación requiere conocimientos específicos de otras áreas.
Hacia una mirada social de la discapacidad
Más allá de las intervenciones terapéuticas, Franco planteó la necesidad de modificar la manera en que la sociedad observa a las personas con discapacidad.
En ese sentido, consideró que la inclusión no depende exclusivamente de los profesionales o de las familias, sino también de la construcción de entornos accesibles y de relaciones sociales basadas en el respeto.
Las barreras arquitectónicas, la discriminación y las dificultades económicas forman parte de una problemática que excede al tratamiento individual.
Por eso, la Terapia Ocupacional propone también observar el entorno y detectar aquellos obstáculos que impiden que una persona pueda participar de manera autónoma en actividades educativas, laborales, familiares y sociales.
El desafío, en definitiva, consiste en avanzar hacia una sociedad en la que las adaptaciones y los apoyos no sean vistos como excepciones, sino como herramientas necesarias para garantizar la participación y el ejercicio de derechos de las personas con discapacidad.
4° Congreso Argentino de Perfusión en Misiones: “Va a ser un hito para la Argentina”https://t.co/VZtgPftg45 pic.twitter.com/TKWLls12kp
— Radio Up (@radioupar) August 27, 2026



//



