Misiones figura entre las provincias argentinas con mayor probabilidad de registrar lluvias por encima de los valores normales durante la primavera y el verano 2026/2027 debido al fortalecimiento del fenómeno climático El Niño, que podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas. Los organismos meteorológicos internacionales advierten sobre un escenario con tormentas más frecuentes, precipitaciones abundantes y riesgo de crecidas en los principales cursos de agua de la región.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que el fenómeno ya se encuentra en fase cálida y mantiene una probabilidad cercana al 100% de continuidad durante los próximos meses. En paralelo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) prevé que El Niño continúe fortaleciéndose hasta alcanzar su máxima intensidad hacia finales de 2026.
Ante este panorama, especialistas monitorean especialmente el comportamiento de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, cuyas cuencas podrían verse afectadas por un incremento de las precipitaciones durante la segunda mitad del año.

Misiones entre las provincias con mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal
Los modelos climáticos ubican a Misiones dentro de la región del Litoral argentino donde existe una mayor probabilidad de registrar precipitaciones por encima de los promedios históricos. Aunque todavía no es posible determinar cuánta lluvia caerá en cada localidad, los pronósticos muestran una tendencia favorable para la ocurrencia de eventos intensos y acumulados significativos.
Los especialistas explican que El Niño no determina de forma directa la cantidad de agua que recibirá una ciudad, pero sí aumenta las probabilidades de tormentas fuertes, lluvias persistentes y fenómenos meteorológicos extremos.
Preocupación por posibles crecidas de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú
Uno de los principales focos de atención se concentra en la evolución de los grandes ríos que rodean la provincia. Las lluvias previstas para la cuenca alta de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú podrían generar incrementos en los niveles hidrométricos durante la primavera y el verano.
Las localidades ribereñas de Misiones suelen ser especialmente sensibles a este tipo de escenarios, por lo que organismos de emergencia mantienen un seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas e hidrológicas.
Impacto potencial en la producción y las economías regionales
El fenómeno también podría influir en actividades productivas clave para la provincia, como la yerba mate, el té, la forestoindustria y la horticultura. Si bien una mayor disponibilidad de agua puede beneficiar a los cultivos luego de períodos secos, los excesos hídricos podrían ocasionar anegamientos, problemas sanitarios y dificultades operativas en las tareas de cosecha y transporte.
El comportamiento de las lluvias durante los próximos meses será determinante para evaluar el impacto real sobre las economías regionales.

El consenso de los modelos aumenta la preocupación
Uno de los aspectos más relevantes de los pronósticos actuales es el amplio consenso entre los distintos modelos climáticos internacionales. Según las proyecciones, existe un 81% de probabilidades de que El Niño alcance la categoría de "muy fuerte" entre octubre y diciembre de este año, mientras que las estimaciones indican un 97% de chances de que continúe activo hasta la primavera de 2027.
Los meteorologos recomiendan seguir de cerca los informes y alertas oficiales, ya que la evolución del fenómeno podría generar cambios significativos en las condiciones meteorológicas de Misiones durante los próximos meses
Beneficios para la producción
Las precipitaciones superiores a lo normal podrían favorecer la recarga de humedad en los suelos y mejorar el desarrollo de cultivos permanentes y anuales. Actividades clave para Misiones, como la yerba mate, el té, el tabaco, la forestación y la horticultura, podrían beneficiarse de una mejor disponibilidad hídrica luego de períodos de déficit de lluvias.
El principal peligro es el anegamiento de lotes productivos. Las lluvias persistentes pueden dificultar las tareas de siembra, cosecha y transporte de la producción, además de provocar erosión de suelos y daños en caminos rurales. En zonas cercanas a arroyos y ríos también aumenta el riesgo de inundaciones.
Más enfermedades y plagas
Las condiciones de alta humedad suelen favorecer la aparición de hongos, enfermedades foliares y algunas plagas que afectan cultivos regionales. Esto puede incrementar los costos de producción debido a una mayor necesidad de controles fitosanitarios.
Impacto en la ganadería
Los campos ganaderos podrían contar con mayor disponibilidad de pasturas y agua para el ganado. Sin embargo, las lluvias excesivas también pueden generar problemas sanitarios, deterioro de caminos internos y dificultades para el movimiento de animales.
Un escenario de oportunidades y amenazas
Los especialistas del INTA señalan que El Niño presenta "dos caras" para el campo: por un lado, la recuperación hídrica y mejores perspectivas productivas; por otro, el riesgo de excesos de agua, inundaciones y pérdidas localizadas. El resultado final dependerá de la intensidad que alcance el fenómeno y de cómo se distribuyan las lluvias durante la primavera y el verano
En el sector agropecuario misionero, el avance de El Niño genera expectativas y cautela. Mientras las mayores precipitaciones podrían favorecer cultivos como la yerba mate, el té, el tabaco y la producción forestal, los especialistas advierten que un exceso de lluvias también podría provocar anegamientos, erosión de suelos, dificultades para la cosecha y un aumento de enfermedades que afectan a los cultivos. La evolución de las condiciones climáticas durante la primavera y el verano será determinante para medir el impacto real sobre las economías regionales
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