La caída del helicóptero en Valle Fértil, provincia de San Juan, provocó una profunda conmoción en todo el país. La aeronave se precipitó en una zona montañosa de difícil acceso y el siniestro dejó siete personas fallecidas, entre ellas integrantes del sistema de manejo del fuego que habían trabajado en distintas provincias, incluida Misiones.
En diálogo con Arriba la Radio, la periodista Adriana Calívar, quien reside a unos 70 kilómetros del lugar del accidente, describió cómo comenzaron a conocerse las primeras informaciones.
"Todo pasa por esta ruta", explicó al referirse al movimiento de ambulancias, bomberos y fuerzas de seguridad que rápidamente despertó la preocupación de los vecinos.
"Cuando empezás a ver ese tipo de movimientos vas calculando hacia dónde pueden dirigirse. Primero supimos que esperaban una aeronave y después comenzaron las versiones de que un helicóptero se había precipitado."
Las difíciles condiciones climáticas
Respecto de las posibles causas del accidente, Calívar aclaró que todavía no existe información oficial y que cualquier hipótesis sería prematura.
Sin embargo, describió el complejo escenario meteorológico que presentaba la zona.
"Había bancos de neblina en distintos sectores de la montaña, por momentos lloviznaba, después apareció una nube muy oscura y más tarde volvió la niebla. Son lugares donde el clima cambia constantemente."
La periodista recordó además que en la cordillera se registraban nevadas, había viento Zonda en algunos sectores de San Juan y durante la noche incluso cayó agua nieve en Ischigualasto.
"Es un clima muy hostil. Dentro de ese lugar las temperaturas son extremadamente bajas y el rescate durante la noche era prácticamente imposible."
Un rescate condicionado por la geografía
Las características del terreno también complicaron el operativo.

Calívar explicó que la escasa luz diurna y la dificultad para acceder al sitio del impacto obligaron a postergar parte de las tareas hasta la mañana siguiente.
Aun así, destacó que otra aeronave que se encontraba trabajando en la región por un incendio forestal permitió confirmar rápidamente la magnitud del accidente.
"Fueron ellos quienes sobrevolaron el lugar y comunicaron que lamentablemente ya no había nada por hacer."
Cuando la noticia golpea en lo personal
Más allá del trabajo periodístico, Calívar reconoció que la tragedia la afectó profundamente porque varias de las víctimas formaban parte de su vida cotidiana.
Entre ellas mencionó a Carlos, integrante del sistema de manejo del fuego, con quien compartió innumerables jornadas durante incendios y otras emergencias que afectaron a Valle Fértil.
"Venían a mi casa a tomar mate, nosotros les hacíamos la comida, compartíamos muchísimos momentos. Los conocemos desde hace años."
Recordó que durante un importante operativo realizado cinco años atrás el comité de crisis funcionó cerca de su vivienda y los brigadistas convivieron durante días con los vecinos.
Además, explicó que muchos de ellos también capacitaban permanentemente a docentes, periodistas y organismos locales en materia de prevención de incendios y manejo de emergencias.

Una despedida atravesada por la emoción
La periodista también contó una llamativa sensación que compartió con una vecina horas antes de conocerse el accidente.
"Salí de mi casa y sentí una tristeza muy rara. Una vecina me dijo: '¿Viste qué triste está el día?'. Fue una sensación que recién después pudimos entender."
Con la voz quebrada, reconoció que la tragedia la atraviesa no sólo como periodista, sino también como vecina y amiga de quienes perdieron la vida.
"Nos atraviesa mucho, profundamente", expresó al recordar que incluso ese mismo día continuaban en su escuela una capacitación sobre gestión de riesgos impulsada por uno de los fallecidos.



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