El tratamiento del linfoma de Hodgkin en niños y adolescentes podría dar un paso importante hacia terapias menos agresivas. Un estudio desarrollado por especialistas de Argentina, Uruguay y Chile demostró que la mayoría de los pacientes puede alcanzar la remisión completa sin necesidad de recibir radioterapia, disminuyendo así el riesgo de efectos secundarios que pueden aparecer años después.
Importante avance en el tratamiento del cáncer infantil: menos radioterapia y misma eficacia
El ensayo clínico, denominado LH-GALOP 2017, incluyó a 109 pacientes de entre 2 y 18 años con diagnóstico reciente de linfoma de Hodgkin clásico. A través de un protocolo que ajustó la quimioterapia según el riesgo y la respuesta de cada paciente, el 86,2% logró eliminar la enfermedad detectable sin recurrir a la radioterapia, mientras que solo el 19,3% necesitó ese tratamiento complementario.

Los resultados también fueron alentadores en términos de supervivencia: el estudio registró una supervivencia global del 100% a cinco años y una supervivencia libre de eventos del 88,5%, incluso en pacientes con enfermedad avanzada.
El protocolo combinó distintos esquemas de quimioterapia y utilizó estudios por imágenes durante el tratamiento para definir si era necesario intensificar la terapia o mantener un esquema menos agresivo, permitiendo personalizar el abordaje de cada caso.

Los especialistas consideran que este avance representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida de los pacientes a largo plazo, ya que la radioterapia puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas cardíacos, infertilidad o incluso nuevos tumores décadas después.
Si bien los investigadores remarcaron que será necesario un seguimiento más prolongado para confirmar los beneficios a largo plazo, sostienen que este modelo de tratamiento, basado en medicamentos accesibles y una utilización más limitada de la radioterapia, podría implementarse en otros países y convertirse en una nueva alternativa para el tratamiento del linfoma de Hodgkin infantil.



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