El consultor en comunicación y marketing político brasileño Caio Manhanelli analizó el panorama político de Brasil y aseguró que algunos movimientos vinculados al sector bolsonarista terminaron favoreciendo al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En diálogo con el programa “La Última Rosca”, emitido por Radio Up, destacó especialmente la polémica alrededor del sistema de pagos digitales PIX, una herramienta que se convirtió en un símbolo nacional para los brasileños.
Durante la entrevista, Manhanelli explicó que el conflicto generado por las críticas al PIX y el posicionamiento de Flávio Bolsonaro terminó impactando negativamente en la imagen del sector opositor: “El PIX se convirtió en la nueva Petrobras”, afirmó el especialista, al explicar que el sistema de transferencias pasó a ser percibido por muchos brasileños como un patrimonio propio del país.

Según detalló, el mecanismo tiene una fuerte aceptación social porque permite realizar transferencias de dinero de manera rápida y gratuita: “Puedes enviar plata y recibir plata en el mismo día, casi en la misma hora, y no vas a pagar ninguna tasa”, señaló.
Para Manhanelli, ese sentimiento de apropiación nacional hizo que cualquier intento de modificar o cuestionar el sistema generara una reacción negativa: “El PIX se convirtió en algo muy nacional, en un símbolo positivo del país”, sostuvo.
El impacto político del conflicto con Estados Unidos
El consultor señaló que la postura de Flávio Bolsonaro al respaldar posibles intervenciones externas sobre el sistema de pagos terminó perjudicando al espacio político vinculado al expresidente Jair Bolsonaro: “Flávio Bolsonaro se va a aliar y dice: vamos a dejar que Estados Unidos opere el PIX para nosotros. Eso solo empeoró la situación”, explicó.
En ese sentido, consideró que este tipo de decisiones generan un alejamiento entre sectores del electorado y dirigentes que antes podían sentirse identificados con la derecha brasileña: “Cuando vienen noticias donde Flávio Bolsonaro apoya acciones que están en contra de Brasil o en contra de la economía brasileña, eso se agarra acá en la parte de abajo, en la gente que vota”, expresó.

Lula y la posibilidad de una victoria electoral
Manhanelli sostuvo que Lula continúa siendo el principal favorito en el escenario electoral y planteó que existe una posibilidad, aunque menor, de una victoria en primera vuelta: “Lula siempre fue el favorito, pero ahora de hecho Bolsonaro o Flávio está haciendo muy mal”, afirmó.
De todos modos, aclaró que una definición en primera vuelta todavía resulta difícil de anticipar: “Una chance de 1 para 10 que Lula logre en primera vuelta y una chance de 6 para 10, de 7 para 10, que Lula gane en segunda vuelta”, estimó.
El especialista también destacó que el electorado brasileño no responde necesariamente a una división ideológica rígida: “La mayor parte de la gente de nuestros países no tiene de verdad una ubicación ideológica. La cosa no es así tan negro y blanco”, sostuvo, y agregó que muchos votantes pueden modificar su decisión según el contexto político y económico.
Brasil y su relación con América Latina
Consultado sobre el posicionamiento regional de Brasil frente al avance de gobiernos de derecha en otros países latinoamericanos, Manhanelli señaló que las relaciones económicas tienen un peso mayor que las diferencias ideológicas: “Las ideologías pueden seguir para nosotros que somos faranduleros de la política, pero la matriz económica y cómo las cosas van a seguir funcionando en América del Sur”, explicó.
En ese marco, remarcó la importancia de Brasil como socio comercial de la región y señaló que cuestiones como energía, infraestructura y comercio seguirán marcando la agenda: “Brasil sigue siendo un país grande, sigue siendo un país que produce mucho y que consume mucho”, afirmó.

El corredor bioceánico y los intereses económicos
Durante la entrevista, Manhanelli también analizó el rol de Brasil en proyectos como el corredor bioceánico y explicó que las decisiones del país responden más a intereses económicos que a alineamientos ideológicos: “Puedes decir que Lula es un gran comunista, pero al final de cuentas Lula es un tipo que quiere de hecho gobernar su país y tener éxito, porque ese es el ego de cualquier político”, sostuvo.
El consultor remarcó que Brasil mantiene una economía históricamente orientada hacia el Atlántico y que cualquier estrategia de integración regional debe contemplar esa realidad: “Nuestra economía brasileña está volcada al Atlántico, no hay interés de Brasil de cerrar el corredor bioceánico que es el interés mayor de China”, concluyó.



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