La aprobación de elranatamab en Argentina representa una nueva alternativa terapéutica para adultos con mieloma múltiple en recaída o refractario (MMRR) que ya recibieron al menos tres tratamientos previos. La autorización se basa en los resultados del estudio clínico MagnetisMM-3, que demostró que los pacientes que responden al tratamiento pueden pasar de una aplicación semanal a una cada dos semanas a partir de la semana 24, sin pérdida de eficacia y con una reducción de eventos adversos graves.
El mieloma múltiple es el segundo cáncer de sangre más frecuente. Se origina en la médula ósea cuando las células plasmáticas, responsables de producir anticuerpos, se transforman en malignas y comienzan a multiplicarse de forma descontrolada. Esto puede provocar anemia, daño renal, fracturas óseas, niveles elevados de calcio en sangre e infecciones recurrentes.
Cada año se registran 176.000 nuevos casos en el mundo y, en Argentina, se diagnostican alrededor de 1.300 pacientes, un promedio de 3,5 nuevos casos por día. La enfermedad se presenta con mayor frecuencia en personas de entre 50 y 70 años.
Uno de los principales desafíos para quienes padecen esta enfermedad es el acceso al tratamiento. La atención especializada se concentra en pocos centros de alta complejidad ubicados principalmente en grandes ciudades, por lo que muchos pacientes del interior deben recorrer largas distancias para recibir cada aplicación.
Elranatamab es un anticuerpo biespecífico perteneciente al grupo de las inmunoterapias. Está indicado para pacientes cuya enfermedad progresó luego de recibir un inhibidor del proteasoma, un agente inmunomodulador y un anticuerpo anti-CD38. Además de ofrecer una administración subcutánea, mostró respuestas profundas y duraderas con un perfil de seguridad considerado manejable.
"Hoy, un número creciente de pacientes logra alcanzar y mantener remisiones duraderas tras el tratamiento de primera línea. Sin embargo, la recaída continúa siendo uno de los principales desafíos en el manejo de la enfermedad", afirmó la Dra. Paola Ochoa, médica especialista en Clínica Médica y Hematología e integrante del Servicio de Hematología y Trasplante Hematopoyético del Instituto Alexander Fleming.
La especialista explicó que la mayoría de los pacientes experimentará recaídas a lo largo de la evolución de la enfermedad y requerirá varias líneas de tratamiento, lo que implica años de controles y aplicaciones periódicas.
Por su parte, la Dra. Guillermina Remaggi, médica especialista en Medicina Interna y Oncohematología, sostuvo: "Aunque hasta el día de hoy es considerada una enfermedad incurable, el desarrollo de nuevos tratamientos en las últimas décadas ha logrado que la sobrevida (y la calidad de vida) aumenten marcadamente y es posible que un porcentaje de pacientes logre la cura funcional".
La aprobación del medicamento se apoyó en los resultados de la cohorte A del estudio de fase 2 MagnetisMM-3, en pacientes con mieloma múltiple en recaída o refractario tratados previamente de manera intensiva. El ensayo registró una tasa de respuesta objetiva del 61% y una probabilidad del 71% de mantener esa respuesta a los 15 meses.
Además, el estudio comprobó que los pacientes que respondieron favorablemente durante las primeras 24 semanas pudieron espaciar las aplicaciones de una vez por semana a una cada dos semanas.
"Uno de los hallazgos más importantes de MagnetisMM-3 fue demostrar que, en los pacientes que alcanzaron una buena respuesta tras seis meses de tratamiento, fue posible espaciar la administración de elranatamab de una vez por semana a una vez cada dos semanas sin perder eficacia. El 80% mantuvo o incluso mejoró su respuesta y disminuyó la incidencia de eventos adversos graves, especialmente las infecciones que requieren hospitalización", destacó la Dra. Ochoa.
La reducción en la frecuencia de administración también puede representar un beneficio para quienes viven lejos de los centros especializados, ya que implica menos traslados, menor interrupción de la actividad laboral y familiar y una menor exposición a infecciones asociadas a las visitas frecuentes a establecimientos de salud.
En ese sentido, la Dra. Remaggi señaló: "Los pacientes que han recaído a varios tratamientos previos, en especial si ya han recibido fármacos de las tres familias de drogas clásicamente utilizadas y son resistentes a uno o varios de sus mecanismos de acción, plantean un desafío terapéutico".
La especialista agregó: "El advenimiento de tratamientos dirigidos contra la proteína BCMA, en particular los anticuerpos biespecíficos como el elranatamab, suman un arma muy útil y rápidamente disponible en el tratamiento de esta enfermedad".
Finalmente, la Dra. Ochoa afirmó: "La aprobación de Elranatamab en Argentina constituye un avance muy importante. Además de ampliar las opciones terapéuticas, la incorporación de nuevas alternativas dentro de una misma clase favorece un acceso más amplio a estas tecnologías de alto impacto y contribuye a que un mayor número de pacientes pueda beneficiarse de tratamientos innovadores".
Y concluyó: "Estos resultados demuestran que es posible individualizar la intensidad del tratamiento según la respuesta obtenida, preservando su eficacia y mejorando la calidad de vida de los pacientes".



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