Brasil sufrió más de lo esperado, pero terminó imponiendo su jerarquía para derrotar 2-1 a Japón en un intenso encuentro disputado en Houston por los 16avos de final del Mundial 2026. La Canarinha estuvo al borde del papelón luego de comenzar abajo en el marcador, aunque reaccionó en la segunda mitad y consiguió el triunfo con un gol agónico de Gabriel Martinelli a los 96 minutos, resultado que le permitió clasificarse a los octavos de final.
El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti encontró numerosas dificultades desde el inicio. Japón planteó un partido muy ordenado, con una sólida línea de cinco defensores y una presión alta que complicó la salida brasileña, obligando a que la circulación pasara casi exclusivamente por los zagueros Marquinhos y Gabriel Magalhães.
Las oportunidades de gol fueron escasas durante la primera mitad y, a los 29 minutos, llegó el golpe japonés. Danilo perdió una pelota en la salida tras un pase comprometido hacia el centro del campo, situación que fue aprovechada por Kaishu Sano, quien recuperó el balón, dejó atrás a un rival y definió con un remate bajo y preciso junto al palo para establecer el 1-0.

El tanto aumentó la tensión en el conjunto sudamericano. Brasil se mostró impreciso, sin movilidad y con un mediocampo que nunca logró imponer condiciones. Casemiro, uno de los referentes del equipo, tuvo un primer tiempo de bajo rendimiento y la selección apenas logró inquietar al arquero japonés.
Sin embargo, el panorama cambió tras el descanso. Ancelotti decidió modificar el esquema, retiró a Lucas Paquetá e incorporó a Endrick, quien pasó a compartir el ataque con Matheus Cunha. La variante le dio otra presencia ofensiva a Brasil, que comenzó a generar peligro principalmente mediante el juego aéreo.
La primera gran ocasión llegó con un cabezazo de Bruno Guimarães, bien contenido por el arquero Zion Suzuki. Poco después, el propio Casemiro desperdició otra clara oportunidad al estrellar un cabezazo contra un defensor prácticamente debajo del arco.
La insistencia brasileña finalmente dio resultado. Tras un preciso centro de Gabriel Magalhães desde la izquierda, Casemiro apareció en el área para conectar de cabeza y marcar el 1-1, premio a la presión constante que ejercía la Canarinha sobre la defensa asiática.
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El empate revitalizó a Brasil. Apenas unos minutos después, Vinícius Júnior protagonizó una brillante acción individual por el sector izquierdo, dejó atrás a dos rivales —incluido un caño— y sacó un remate que entre Suzuki y el poste evitaron que terminara en gol.
Cuando el encuentro parecía encaminado al tiempo suplementario, llegó la jugada decisiva. A los 96 minutos, Bruno Guimarães detectó un espacio en la defensa japonesa y filtró un pase preciso para Gabriel Martinelli, quien definió de primera, abriendo el pie junto al palo para sellar el 2-1 definitivo.
Con una remontada trabajada y sufrida, Brasil evitó una eliminación inesperada, mostró capacidad de reacción en el momento más complicado del partido y consiguió el boleto a los octavos de final del Mundial 2026, donde buscará recuperar el nivel que lo ubica entre los principales candidatos al título.
“Hay jugadores, solo hay que darles las herramientas”: Fabián Ponce inicia una nueva etapa al frente de Guaraníhttps://t.co/dNFoQHLNRc pic.twitter.com/8LgZdw9PHs
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