Más allá de la reforma procesal, el Procurador General del Superior Tribunal de Justicia, Carlos Giménez, realizó un profundo diagnóstico sobre el funcionamiento actual del sistema judicial misionero.
Durante su entrevista con Arriba la radio, por Radio Up, sostuvo que la percepción social de la Justicia depende casi exclusivamente del desempeño del fuero penal.
"La sociedad juzga al Poder Judicial por el fuero penal", indicó
Explicó que la ciudadanía construye su opinión a partir de los casos mediáticos, las condenas demoradas y los procesos que permanecen abiertos durante años.

"La confianza pública está debilitada"
Giménez reconoció que uno de los grandes desafíos del Poder Judicial consiste en recuperar la credibilidad.
"Nuestra confianza pública hacia la sociedad está un poco debilitada y lo que pretendemos es recuperarla."
Para lograrlo consideró imprescindible aumentar la transparencia.
En ese sentido, sostuvo que las audiencias orales permitirán que toda la sociedad observe cómo actúan fiscales, jueces y abogados. "Muchas veces toda la responsabilidad recae sobre el juez, pero no se conoce el trabajo del fiscal ni la actuación del abogado", dijo.

Capacitación: teatro, oratoria y manejo de audiencias
Uno de los aspectos más novedosos de la entrevista fue cuando explicó que la reforma exigirá una transformación cultural dentro del Poder Judicial.
Giménez reconoció que incluso quienes hoy ejercen cargos importantes fueron formados bajo un sistema completamente diferente. "Yo me formé en un sistema escrito. Exponerme en audiencias cuesta", explicó.
Por eso afirmó que el cambio deberá estar acompañado por un amplio programa de capacitación: "Necesitamos capacitaciones jurídicas, pero también teatro, oratoria y ciencias blandas."
Según explicó, el nuevo proceso obligará a fiscales y abogados a desarrollar habilidades para construir teorías del caso, interrogar testigos y defender oralmente sus posiciones frente al juez.

Menos recursos y más eficiencia
Consultado sobre los recursos presupuestarios, explicó que el Ministerio Público tendrá un protagonismo mucho mayor.
Consideró necesario fortalecer la política criminal provincial y otorgar mayor capacidad de organización al Procurador General.
Sin embargo, insistió en que el cambio no pasa únicamente por incorporar personal. "Es un cambio integral", indicó.

Reducir las dilaciones
Otro de los objetivos consiste en disminuir la enorme cantidad de recursos procesales que actualmente prolongan las causas.
Según explicó, el nuevo Código limitará las instancias recursivas mediante el principio del doble conforme.
"Muchas veces existe un exceso de actividad recursiva que genera dilaciones innecesarias."
La expectativa es que las investigaciones complejas puedan resolverse en dos o tres años, muy por debajo de los plazos actuales.
Vacantes y nuevos concursos
Respecto del funcionamiento interno del Ministerio Público, Giménez indicó que actualmente existen pocas vacantes relevantes.
Entre ellas mencionó la Fiscalía de Cámara y la Fiscalía de Puerto Rico.
También confirmó que avanza el concurso para cubrir la Fiscalía Correccional de Oberá.
Además, adelantó que el proyecto incluye una nueva Ley Orgánica del Ministerio Público que permitirá una participación directa del organismo en los concursos del Consejo de la Magistratura para seleccionar fiscales y defensores.
Una Justicia que vuelva a generar confianza
Para el Procurador, el éxito de la reforma no dependerá únicamente de una nueva ley.
También exigirá compromiso de jueces, fiscales, abogados y del propio Estado.
"La transparencia y la independencia del Poder Judicial tienen que ser nuestra bandera."
Consideró que las audiencias públicas mostrarán con claridad cómo trabaja cada uno de los actores del proceso y permitirán reconstruir el vínculo entre la Justicia y la ciudadanía.



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