La renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete se concretará este sábado en la Casa Rosada, tras una secuencia de negociaciones internas impulsadas por el Gobierno nacional ante el aumento de la presión política, denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y crecientes tensiones con sectores del Congreso. La salida del funcionario se producirá luego de una reunión final con el presidente Javier Milei, prevista en la Quinta de Olivos, y el anuncio oficial se realizaría antes del inicio del partido de la Selección argentina en el Mundial 2026.
El desenlace se aceleró en las últimas horas, luego de meses de desgaste político y falta de contención institucional. En la administración libertaria reconocen que el escenario se volvió insostenible, especialmente por la acumulación de conflictos internos y la pérdida de respaldo político hacia Adorni dentro del propio oficialismo.
En el corazón de la decisión aparece el rol de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien habría sido determinante en el corrimiento del funcionario, en coordinación con el entorno presidencial. La reconfiguración se dio mientras el mandatario se encontraba parcialmente fuera del país, lo que terminó de consolidar el cierre del ciclo político del ahora exjefe de Gabinete.
Desde el Gobierno sostienen que la salida fue “consensuada”, aunque el proceso estuvo atravesado por tensiones y un progresivo aislamiento del funcionario, que ya había sido desplazado parcialmente de su rol como vocero oficial en semanas anteriores.
La crisis se profundizó en paralelo al avance de investigaciones y a la presión de sectores parlamentarios que impulsaban su interpelación, lo que terminó de inclinar la balanza hacia una salida anticipada para evitar mayores costos políticos.
En este nuevo esquema, el Ejecutivo evalúa el regreso de Diego Santilli al centro de la escena política nacional. El dirigente del Ministerio del Interior aparece como principal candidato para ocupar la Jefatura de Gabinete, en el marco de un relanzamiento del área de coordinación política.
Santilli ya había sido incorporado previamente al gabinete con el objetivo de fortalecer el diálogo con otros sectores políticos, y ahora volvería a asumir un rol clave en la articulación entre la Casa Rosada y las provincias.
La definición final sobre su designación se espera en los próximos días, con jura prevista para la semana siguiente, mientras el Gobierno busca cerrar rápidamente la etapa de reacomodamiento interno y estabilizar la conducción política del Ejecutivo.
En paralelo, el núcleo de poder integrado por Javier Milei, Karina Milei y Santiago Caputo vuelve a consolidarse como eje de las decisiones estratégicas del oficialismo, en medio de un proceso de reordenamiento que apunta a reforzar la estructura de gestión en un contexto de alta tensión política.



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