El Congreso nacional atraviesa horas decisivas a la espera de una definición sobre la continuidad del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Si el funcionario presenta su renuncia durante este fin de semana, los proyectos de interpelación y moción de censura promovidos por la oposición quedarían sin efecto, ya que esas herramientas parlamentarias solo pueden aplicarse mientras permanezca en funciones. En ese escenario, la investigación sobre las denuncias en su contra continuaría únicamente por la vía judicial.
La expectativa se concentra en la reunión convocada para este martes a las 15 por la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados. El encuentro, acordado entre el oficialismo y bloques aliados como el PRO y la UCR, tiene carácter informativo y estaba previsto para comenzar a debatir las iniciativas presentadas contra Adorni, aunque todo dependerá de su permanencia en el cargo.
La convocatoria surgió luego de que se frustrara la sesión impulsada por la oposición la semana pasada, en la que buscaban acelerar el tratamiento de la interpelación. De haberse realizado, los legisladores opositores podrían haber aprobado un cronograma obligatorio para que las comisiones emitieran dictamen en un plazo determinado.
Sin esa presión parlamentaria, el presidente de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, mantiene el control de los tiempos legislativos. Desde distintos sectores de la oposición consideran que la estrategia del oficialismo apunta a dilatar el debate mientras se define el futuro político del jefe de Gabinete.
Las críticas también alcanzaron a los bloques dialoguistas. El diputado Pablo Juliano, de Provincias Unidas, cuestionó el respaldo brindado al Gobierno y calificó a esos espacios como "Republicanos Selectivos", al sostener que actuaron para impedir el avance de las iniciativas contra Adorni.
En la misma línea, el vicepresidente de la comisión, Diego Giuliano, de Unión por la Patria, afirmó que la suspensión de la sesión permitió exponer qué sectores decidieron respaldar al funcionario. Además, sostuvo que la convocatoria realizada por el oficialismo tuvo como objetivo desactivar el proceso legislativo que impulsaba la oposición.
Giuliano fue aún más allá al asegurar que, a su entender, "Adorni es un funcionario que está socialmente destituido", y consideró que actualmente existe una disputa política sobre quién terminará provocando su salida del Gobierno.
Mientras tanto, el oficialismo prepara una fuerte demostración de respaldo para la reunión del martes. Según trascendió, las autoridades de La Libertad Avanza instruyeron a sus diputados para asistir masivamente a la comisión con el objetivo de responder a las críticas opositoras y mostrar fortaleza política en defensa del jefe de Gabinete.
En paralelo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, mantiene un alineamiento total con la estrategia de la Casa Rosada para contener la crisis política. Incluso sectores que inicialmente habían tomado distancia terminaron acompañando la postura oficial, evitando cualquier movimiento parlamentario que pudiera acelerar el tratamiento de la interpelación.
De esta manera, la continuidad o renuncia de Manuel Adorni se convirtió en el factor que definirá el futuro inmediato del debate legislativo, en un contexto donde el Congreso permanece a la espera de una decisión que podría modificar por completo el curso de las investigaciones políticas en su contra.



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