Productores yerbateros de Misiones volvieron a llevar su reclamo al Congreso de la Nación, donde describieron un escenario de crisis profunda en el sector, en contraste con la visión oficial que asegura que la actividad atraviesa un buen momento.
Uno de los voceros fue Jorge Skripczuk, quien participó de una reunión con legisladores en la Comisión de Economías Regionales. Allí, los productores plantearon que la situación actual está marcada por precios bajos, pagos diferidos y circulación de cheques sin respaldo, lo que genera un fuerte impacto en toda la cadena productiva.
“El contraste es total: en Buenos Aires dicen que todo está bien, pero en el interior la realidad es completamente distinta”, afirmó. Además, advirtió que muchos productores abandonaron los yerbales y que incluso algunos migraron a Brasil en busca de trabajo.

El dirigente también remarcó que la crisis no es exclusiva de la yerba mate, sino que se replica en otras economías regionales, como la producción frutícola y hortícola. “Es una situación idéntica en distintas actividades del país”, sostuvo.
En cuanto a las perspectivas, Skripczuk fue contundente: “No vemos un panorama claro mientras continúe este modelo económico”. En ese sentido, anticipó que el sector buscará resistir a través de la vía judicial y el endeudamiento, a la espera de cambios políticos.
Otro punto de preocupación es la actual zafra. Según explicó, se prevé una fuerte merma en la producción debido al estado de los yerbales y factores climáticos, lo que podría impactar en el abastecimiento.
Por su parte, desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), su presidente Rodrigo Correa defendió la política de desregulación y rechazó la posibilidad de fijar precios de referencia. Según argumentó, la crisis actual es consecuencia del esquema regulado previo, que habría generado sobreproducción en el sector.
“El crecimiento del 40% en la producción entre 2016 y 2025 derivó en un exceso de oferta que perjudicó especialmente al pequeño productor”, explicó. En esa línea, insistió en que “no hay vuelta atrás en la desregulación” y aseguró que las exportaciones muestran signos de mejora.

Correa también planteó que el desafío para los pequeños productores es reconvertirse y apostar a la diferenciación, mejorando la calidad y agregando valor a sus productos.
El contrapunto entre ambas posturas refleja una fuerte división sobre el diagnóstico y las soluciones para el sector yerbatero, en un contexto donde los reclamos y las protestas continúan en aumento.
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