La situación de la yerba mate atraviesa uno de sus momentos más complejos tras la quita de facultades regulatorias al INYM. En este contexto, el ex gobernador de Misiones, Ricardo Barrios Arrechea, aportando su visión como productor activo, analizó la crisis de precios y propuso una salida que depende exclusivamente del esfuerzo de los colonos: la autorregulación.
Para Arrechea, el mercado está enviando una señal clara que muchos se niegan a reconocer. “El precio es el mejor termómetro: si está bajo, es porque hay superproducción. Tenemos que reconocer la realidad y no buscar culpables afuera”, afirmó.
El exgobernador explicó que, ante un gobierno nacional como el de Milei que no cree en la intervención del Estado, el productor no puede esperar que “las fuerzas del cielo” o un decreto resuelvan el problema de la rentabilidad.

La “Fórmula del 50%”: El poder en la chacra
La propuesta de Arrechea es un llamado a la acción directa de los productores. Sostiene que el poder de fijar el precio está en la decisión de cosecha:
“Si yo cosecho el 100% de mi yerba, voy a tener un mal precio. Pero si todos cosechamos el 50%, en vez de 900 millones de kilos habrá la mitad, y el precio automáticamente saltará para arriba por la escasez”.
Responsabilidad para los grandes y medianos
El exmandatario hizo una distinción clave sobre quiénes deben llevar adelante este ajuste. Explicó que el pequeño productor (el 80% del padrón) aporta un volumen total que no mueve la aguja del mercado, por lo que ellos deberían poder vender toda su cosecha para subsistir.
La responsabilidad de “frenar” recae, según Arrechea, en los productores de 20 a 100 hectáreas. “Esos son los que tienen que moderar la cosecha. Los molinos solo se abastecen en un 20% con yerba propia; el otro 80% lo aportamos los productores misioneros. El poder está en las chacras, la decisión que tome el productor es la que vale”, concluyó.



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