La recuperación después de una cirugía cardíaca requiere tiempo, cuidados específicos y seguimiento médico constante. Según especialistas de la Cleveland Clinic, este proceso puede extenderse hasta 12 semanas y se desarrolla de manera progresiva, adaptándose a la evolución de cada paciente.
Del hospital a la rutina: cómo es la recuperación tras una cirugía cardíaca
Durante los primeros días, el paciente permanece en el hospital bajo observación. Tras pasar entre uno y dos días en terapia intensiva, comienza a recuperar la movilidad: primero incorporándose en la cama, luego sentándose y, entre el tercer y cuarto día, caminando por los pasillos del centro de salud.

Una vez en el hogar, inicia una etapa de aproximadamente seis semanas en la que se recomienda retomar las actividades de forma gradual. Los especialistas aconsejan caminar en intervalos cortos, descansar con frecuencia y evitar levantar objetos pesados para permitir la correcta cicatrización del esternón.
También es fundamental cuidar la herida quirúrgica, mantener una buena hidratación, incorporar fibra a la dieta y seguir la medicación indicada para controlar el dolor. El paracetamol suele ser el analgésico recomendado tras el alta médica.
A partir de la sexta semana, la mayoría de los pacientes puede aumentar progresivamente la actividad física e incluso retomar algunas actividades habituales, como conducir o volver al trabajo, siempre bajo indicación médica. Hacia las 12 semanas, muchos logran recuperar cerca del 95 % de su capacidad.

Los especialistas advierten que ante síntomas como fiebre, enrojecimiento intenso en la herida, drenaje anormal o chasquidos en el esternón se debe consultar de inmediato, ya que podrían indicar complicaciones. El seguimiento médico y los hábitos cardiosaludables son claves para consolidar la recuperación.



//



