Productores yerbateros de Misiones alzaron su voz uan vez más para mostrar la crítica situación que atraviesa el sector, con plantaciones que lucen totalmente abandonadas. Rige un cese de la cosecha en muchas zonas y los campos no presentan la limpieza necesaria que en otros años ya estaría completa para el inicio de la recolección gruesa en marzo, según explicó el productor Jorge Lizzniens desde Jardín América.

Lizzniens describió un panorama desolador al recorrer la provincia. “Lo más triste es que se ven cada vez más las chacras en abandono”, afirmó el yerbatero, quien señaló que muchos están erradicando las plantas de yerba para buscar cultivos alternativos. Esta época, que normalmente sería de intensa preparación, encuentra a la mayoría de las plantaciones todavía sin la limpieza necesaria para el trabajo.

La crisis estrangula a las familias yerbateras
El problema central, según Lizzniens, radica en los precios bajos que se pagan al productor y en un sistema de pagos que no funciona. “Los cheques son largos que no entran en la cadena como para poder hacer una cadena de cobro para la limpieza”, detalló, agregando que muchos de estos cheques incluso rebotan, lo que imposibilita financiar el mantenimiento básico de los yerbales.
Esta situación financiera tiene un impacto directo y profundo en la familia yerbatera. “La familia yerbatera la está pasando mal”, sostuvo Lizzniens, explicando que la incertidumbre imposibilita planificar incluso la educación de los hijos. El productor cuestionó la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que a su juicio dejó al sector “en la deriva” al quitarle toda referencia de un precio base que cubra los costos de producción.
Falta de respuestas y éxodo tareferos a Brasil y Paraguay
Los productores buscaron soluciones a través del organismo regulador, pero según Lizzniens no obtuvieron respuesta. “Nosotros hicimos varias reuniones, llevamos varios petitorios al INYM para que el presidente nos escuche”, relató. El yerbatero afirmó que el instituto, bajo la presidencia de Rodrigo Correa, “no nos favorece en nada” y está manejado principalmente por intereses industriales, sin dar soluciones al sector primario.

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Una de las consecuencias más graves de esta crisis es la pérdida de mano de obra. Lizzniens alertó sobre la migración creciente de tareferos. “Estamos viendo como nuestros obreros están inmigrando a Brasil, Paraguay, a buscar el sustento de su familia”, explicó. Este éxodo, de una magnitud muy superior a la habitual, deja sin trabajo a quienes antes conseguían changas con los productores, agravando aún más la situación social en las zonas yerbateras.



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