Una familia del barrio Juan Domingo Perón en San Ignacio, denunció haber sido desalojada de manera ilegal durante la mañana de este jueves, en un procedimiento que -según relataron- se realizó sin exhibición de orden judicial y con la participación de efectivos policiales y personal de la Municipalidad.
Natalia Alderete, vecina del lugar desde hace diez años, afirmó a Radio Up que el operativo se llevó a cabo mientras ella y sus hijos se encontraban dentro de la vivienda y lo calificó como un “atropello” y una “usurpación” de su domicilio. “Por orden municipal y por orden del intendente y con su comitiva, que es la Policía, vinieron a usurpar y a atropellar mi domicilio estando dentro del mismo con mis hijos”, apuntó todavía en shock por lo ocurrido.

La mujer remarcó que en ningún momento se les presentó documentación o una orden judicial que avalara el procedimiento. Y aseguró que los agentes se limitaron a señalar que actuaban “por orden del intendente” Esteban Romero.
Según el testimonio de Natalia, el ingreso al terreno se produjo en horas de la mañana, poco después del desayuno familiar. “Mis niños todavía estaban acá, no hacía rato que habían terminado de desayunar, y entraron igual”, relató. Afirmó que exigió ver una orden de desalojo, tal como establece la ley, pero que su pedido fue rechazado.
“Yo le exigí la documentación porque es mi derecho, y ellos me dijeron que no, que el intendente es el dueño de acá y él ordena qué se hace y qué no”, citó. En ese contexto, la situación habría escalado a una tensión extrema, con amenazas de detención si no colaboraban: “La forma de proceder fue horrible. Fue un abuso de autoridad. La Policía todo el tiempo nos amenazaba que si no colaborábamos nos llevaban detenidos”.

Para la vecina, el despliegue de móviles y personal tuvo un claro efecto intimidatorio y se realizó sin contemplar la presencia de menores en el lugar.
La familia reside allí hace una década y poseen un permiso de ocupación firmado en 2021 por el entonces intendente Javier Peralta, documento que -según explicó- fue solicitado por el propio municipio cuando se anunció un proceso de loteo en la zona. “Nosotros vivimos acá hace más de diez años. Primero compramos el lugar como una mejora, porque esto era un baldío. Después el intendente dijo que se iba a lotear y nos pidieron hacer un papel para que justamente esto no pasara”, explicó.
El permiso figura a nombre de su marido y padre de sus hijos, Jorge Piris Rodríguez, y señaló que entonces les explicaron que tal escrito tiene plena validez legal, incluso con recambio de Ejecutivo. “El terreno es nuestro, es propiedad privada”, insistió Alderete, quien remarcó que ya había enviado fotos del documento a las autoridades municipales cuando se le solicitó que se presentara al día siguiente para “llegar a un arreglo” con Romero.
Algo que, marcó, rechazó de lleno. “¿Por qué me tengo que ir de mi terreno si yo tengo mi papel?”, cuestionó.

Denuncian interrupción y desalojo irregular
El conflicto escaló con el correr de las horas. Natalia contó que, tras retirarse momentáneamente del lugar para llevar a sus hijos a la casa de su madre y dirigirse a su trabajo, recibió un llamado de un vecino alertándola de que la Municipalidad había ingresado nuevamente a su vivienda. “A las 9:30 me llaman urgente y me dicen que la municipalidad entró a mi casa. Yo dejé gente cuidando porque no es la primera vez que vienen a atacarme”, rememoró.
Ya por la tarde, según denunció, un camión identificado como municipal comenzó a retirar materiales de construcción que la familia tenía en el terreno. “Tenía arena, maderas, ladrillos. Se llevaron todo”, afirmó. También denunció daños en su huerta y espacio productivo que había levantado con el paso de los años: “Tengo plantas que sostienen el alimento de mis hijos. Mandioca, maíz, mora, limón, lima. Eso no se planta de un día para el otro. Vinieron a destruir todo”.

Intereses inmobiliarios en San Ignacio
Natalia sostuvo que no se trata de un hecho aislado y que existieron intentos previos de desplazarla del lugar. “Ya hubo otras veces que vinieron a querer sacarme el terreno, pero yo no los dejé porque estaba dentro de mi propiedad y mostré el papel”, recordó. En esta oportunidad, afirmó que el operativo fue más amplio e incluyó al menos tres móviles policiales y maquinaria pesada.
“Vino la excavadora. Ahora están custodiando dentro del terreno y nosotros afuera, sentados en la vereda de enfrente”, describió. Para la mujer, el interés sobre la propiedad estaría vinculado a su ubicación estratégica, cercana al parque industrial. “Estoy a media cuadra. Es una buena ubicación. Va a haber más demanda cuando se haga el parque industrial”, sospechó.
Para ella, hubo cierta selectividad en el accionar oficial: “Hay gente que tiene terrenos acá y no los necesita, están vacíos. ¿Por qué no les sacan a ellos? Justo a mí, que soy humilde y tengo a mis hijos”, lamentó.

Conmovida por la situación, Natalia expresó la impotencia y malestar que le generó el procedimiento de desalojo y reclamó la intervención de la Justicia. “Yo casi me morí hoy de la bronca y la impotencia. Me dijeron que me quede quieta y que ellos iban a proceder, pero nunca me mostraron nada”, relató.
La vecina pidió que se investigue el accionar municipal y policial y reiteró que no abandonará el lugar sin una orden judicial válida. “No pueden venir como si fueran dueños por su casa. Esto es propiedad privada y yo tengo el permiso”, remarcó. Natalia y su familia hoy buscan reconstruir su casa, y solicitaron colaboración a voluntad para reunir los materiales que les fueron quitados: la cuenta es Ymariana.mp
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