Con el primer resplandor del sábado, la ciudad de Posadas fue testigo de un nuevo comienzo de la histórica biciperegrinación que, desde hace más de cuatro décadas, moviliza a fieles de toda la región. A las 4:30, desde la rotonda de Avenidas Uruguay y Quaranta, se puso en marcha la caravana que este año vuelve a unir Misiones con el santuario correntino, en un recorrido donde la fe, la resistencia y el espíritu comunitario marcan cada pedaleo.
Los ciclistas avanzan por la ruta nacional 12, camino que los llevará durante tres jornadas hasta la basílica de Itatí. La primera pausa está prevista en Itá Ibaté, donde descansarán antes de retomar la marcha el domingo con destino final al santuario. Como cada año, el arribo estará acompañado por la tradicional serenata nocturna a la Virgen, un encuentro cargado de emoción donde se mezclan promesas personales, agradecimientos y nuevas intenciones.

La celebración culminará el lunes 8 de diciembre, fecha en la que la Iglesia recuerda la Inmaculada Concepción de María. Allí, los peregrinos participarán de la misa central junto a miles de fieles que llegan desde distintos puntos del país para honrar a la patrona correntina.
A lo largo del trayecto se repite una escena que ya es parte del paisaje cultural del Nordeste: familias despidiendo entre abrazos, ciclistas apoyándose entre sí y peregrinos que avanzan con la convicción de cumplir una promesa. Para muchos, esta travesía no es solo un desafío físico, sino un acto de gratitud, esperanza y renovación espiritual que trasciende generaciones.



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