La Federación Internacional del Automóvil (FIA) le impuso a Alpine una multa de 5.000 euros luego de constatar una infracción administrativa relacionada con el monoplaza de Franco Colapinto, quien había cerrado la clasificación en el 15º puesto, tras una destacada actuación que le permitió avanzar con firmeza a la Q2 en una jornada marcada por condiciones de pista extremadamente complejas.
Luego de finalizada la sesión, el organismo rector del automovilismo confirmó que el vehículo del piloto argentino fue sometido a revisión por un posible incumplimiento de los Artículos 30.5 g) y 30.4 a) del Reglamento Deportivo de Fórmula 1, situación que derivó en la apertura de un expediente técnico.

El motivo estuvo vinculado al uso de un juego de neumáticos que figuraba como devuelto electrónicamente tras la tercera práctica libre, aunque en realidad la operación no había sido correctamente registrada en el sistema oficial. Según el Documento 23, elaborado por el Delegado Técnico de la FIA, Jo Bauer, la sesión había sido declarada como “mojada”, lo que obliga a devolver electrónicamente uno de los sets de neumáticos intermedios dentro de las dos horas posteriores a su finalización.
Si bien Alpine cumplió con la devolución física de los compuestos, omitió cargar esa información en la plataforma digital exigida por la Federación, lo que constituyó una falta reglamentaria formal. La FIA remarcó que existe una responsabilidad administrativa indelegable en el registro electrónico del material técnico entregado.

Los comisarios deportivos determinaron que el error no generó ninguna ventaja competitiva ni alteró el rendimiento en pista, por lo que la sanción se limitó exclusivamente a una multa económica y no afectó el resultado del piloto.
De esta manera, Franco Colapinto conservará su 15ª posición en la grilla de salida para la carrera que se disputará en el imponente circuito callejero de Las Vegas, uno de los escenarios más impactantes del calendario de la Fórmula 1.



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