A casi 1000 kilómetros de su tierra natal, el misionero Alexis Duarte vive uno de los mejores momentos de su corta pero prometedora carrera. En diálogo con el programa Cabina Deportiva, emitido por Radio Up, el delantero repasó sus inicios, su presente en la quinta división de Lanús y sus metas dentro del fútbol profesional.
“Empecé jugando en la escuela 828 de Garupá, donde se armó un equipo con mi profesor y mi papá. Después fuimos participando en torneos como el del Takurú, y ahí me vio River. A partir de ese momento empezó todo”, recordó Duarte.
El joven fue observado por captadores de River Plate cuando tenía apenas 9 años. “Me probaron en River, jugué un tiempo ahí, pero después, en un torneo en Santiago del Estero, me vio Lanús, hablaron con mis viejos y me trajeron a Buenos Aires para probarme”, contó sobre su llegada al club granate en 2018.

El misionero habló del respaldo de su familia
Adaptarse no fue sencillo. “Era difícil al principio, era chico y estaba lejos, pero el apoyo de mi familia fue clave. Mi papá, mi mamá y mis hermanos me acompañaron siempre”, destacó. Hoy, Duarte vive con parte de su familia en una casa alquilada en Buenos Aires, mientras trabaja cada día por alcanzar su sueño.
En cuanto a su cambio de posición dentro de la cancha, explicó: “Jugaba de defensor hasta hace dos años. Un día me pusieron de delantero y me quedé ahí. Al técnico le gustó mi trabajo y me dijo que me iba a quedar jugando como nueve”. Desde entonces, los números lo avalan: 27 goles en la temporada y el reconocimiento de ser uno de los máximos goleadores juveniles del fútbol argentino.
Actualmente, su técnico es Román Martínez, exjugador de Primera. “Confiaron en mí y me ayudaron mucho a crecer”, aseguró el atacante, que no oculta su alegría por el presente: “Estoy muy contento por los goles y por poder ayudar al equipo”.
Consultado sobre su rutina diaria, Alexis detalló: “Me levanto a las siete, entreno de 8:30 a 12, hago gimnasio y después almorzamos en el club. A la tarde, lunes y miércoles tengo otro entrenamiento aparte. Siempre trato de cuidarme en todo: la comida, el descanso… ese es el entrenamiento invisible del que no se habla tanto”.
El joven misionero tiene muy claro el camino: “Nunca hay que perder la humildad ni dejar de laburar. Esto es esfuerzo, sacrificio, levantarse todos los días con un objetivo claro y seguir, aunque haya obstáculos”.
Además, Duarte contó que fue convocado para entrenar una semana con la selección sub-20 de Paraguay, ya que tiene raíces en ese país. “Fue una experiencia muy linda. Hasta no jugar un partido oficial con ninguna selección, puedo elegir después”, aclaró.
Sobre sus metas, fue contundente: “Mi objetivo principal es debutar en la Primera de Lanús, el club que me abrió las puertas y siempre me contuvo. También me encantaría representar a una selección, ya sea Argentina o Paraguay, y en el futuro poder jugar en Europa”.
Por último, el delantero valoró el acompañamiento del club: “Lanús es una familia. Te ayudan en todo, desde los tutores hasta los profes. Si necesitás algo, están ahí. Estoy muy agradecido porque me dieron todo desde que llegué”.
Y cerró con un mensaje especial: “Mi familia es la razón por la que estoy donde estoy. Mi mamá dejó todo para acompañarme y mi papá, desde Misiones, me apoya siempre. Sin ellos no estaría acá”.
Ver esta publicación en Instagram
(Fotos: Instagram Alexis Duarte)



//



