“Te agarra un alivio cuando el cirujano te dice que salió todo bien”, contó su padre en Radio Up.
Germán Krosche y Eliana, oriundos de Campo Grande, están en Buenos Aires desde junio acompañando a su hijo Cassiel, quien nació con una cardiopatía congénita. Fue operado con éxito en el Hospital Garrahan y se encuentra en recuperación. La familia organiza una nueva rifa solidaria para afrontar los gastos.

Desde que supieron del diagnóstico, todo cambió para Germán y Eliana. A las 32 semanas de embarazo, durante un control de rutina, el cardiólogo Joaquín Ratti detectó una coartación de aorta en el bebé que esperaban. Sin tiempo que perder, la pareja viajó a Buenos Aires y quedó varada, lejos de su casa y su fuente de trabajo. Su hijo, Cassiel, nació en el Hospital Argerich y fue trasladado al Garrahan para ser intervenido quirúrgicamente.
“Nosotros vinimos a Buenos Aires el 22 de junio por recomendación del cardiólogo Joaquín Ratti que está ahí en Posadas. Él fue el que detectó la cardiopatía cuando nos hicimos un ecocardio, algo de rutina. Él nos consiguió el turno. Nuestra idea era venir a Buenos Aires para confirmar la cardiopatía. Una vez que estábamos acá, como mi señora ya tenía el embarazo avanzado, no le permitieron volver más a Misiones. Entonces ahí nos tuvimos que quedar”.
Sin una planificación previa, debieron sacar préstamos, dejar sus empleos y depender de la solidaridad. “Fue sacar préstamo de más plata que tenía yo del trabajo, más plata que uno tiene… y sacar los pasajes y venirnos. Sin ningún tipo de plan de quedarnos. La idea era volver a Misiones cuando terminara todo eso”.
La cirugía y la larga espera
Cassiel fue operado hace pocos días. Tenía apenas 14 días de vida. “La intervención hay dos formas de hacerla, una es por el dorsal izquierdo y otra es por el tórax. Por suerte ellos hicieron una tomografía y vieron que podían hacerlo por el dorsal. Riesgosa es igual que cualquier operación, más cuando está cerca del corazón, pero al menos no tuvieron que poner una bomba para que el corazón siga latiendo”.
“La cirugía duró menos de lo previsto, pero esas horas parecen días. La sensación de ver llegar al cirujano… Yo estaba sentado, mi señora se fue a la parte de lactancia. Vino el cirujano y me dijo: ‘¿Sos el papá de Cassiel?’ Le digo sí. ‘Bueno, quiero informarte que salió todo okay, salió todo rebien’. Uh, te agarra un alivio… Dios santo”.
Pese a la buena noticia, el postoperatorio sigue siendo crítico. “Las primeras 24 o 48 horas son las más importantes para ver cómo sigue esa operación, si no es necesario otra intervención. Hasta ahora nos dijeron que no sería necesario, pero siguen haciendo estudios para confirmarlo”.
“Todo, absolutamente todo, cambió”
La noticia del diagnóstico fue devastadora. “Se te cae el mundo. Porque ya cuando entramos, el médico miraba, miraba, no decía nada. Estuvimos casi una hora ahí adentro y eso generalmente dura 10 minutos, 15 nada más. Y ahí nos dijo… y obviamente nos cambió todo. Los planes eran otros, teníamos un montón de cosas que habíamos planeado con Eliana”.
Además del impacto emocional, la familia enfrenta una realidad económica difícil: “Yo soy comerciante, tengo mi propio emprendimiento y trabajo solo. Obviamente estoy sin trabajar hace más de un mes y medio. Mi señora es docente. Antes de todo esto habíamos comprado cosas, sacado préstamos… ahora vamos a repetir una rifa, porque no sabemos cuánto tiempo más vamos a estar”.
La atención del Garrahan y la vida en Buenos Aires
Germán no ahorra elogios al hablar del Garrahan: “No dejan nada al azar. Le hacen 80 millones de estudios, están todo el tiempo controlándole los signos. Nació en el Argerich, que fue excelente también. A las 24 horas lo trasladaron al Garrahan. Pasó de terapia intensiva a intermedia y ahora está en una sala de recuperación, con cierto control menor”.
“El problema de él es que la aorta que lleva sangre a los pulmones es un poquito más chica. Eso puede afectar riñones, extremidades. Ahora lo agrandaron bien, pero hay que seguir controlando”.
Consultado sobre la situación del hospital en medio de conflictos públicos, fue claro: “Si había conflicto, no nos enteramos. Ahí funciona todo exactamente igual. Es impresionante el profesionalismo, la calidad humana. Nosotros estamos todos los días ahí”.
La lucha de una familia que no se rinde
Cassiel continúa su recuperación. Sus padres, conmovidos por cada avance, no bajan los brazos. “Como padre, te juro que es dificilísimo ver todos los caños, tubos, mangueras… pero entendemos que es necesario. Cuesta muchísimo. Ahora le van sacando cosas de a poco, vamos a verlo de nuevo”.
Y concluyen con gratitud: “Gracias a todos los que nos ayudan, a los amigos, vecinos, familiares y hasta personas que no conocemos. Si no fuera por eso, sería mucho más difícil”.
Cómo colaborar con Cassiel
Germán y Eliana están organizando una nueva rifa solidaria para afrontar la estadía en Buenos Aires, que implica hospedaje, alimentación y traslados diarios.
Alias para ayudar económicamente:casiel.bna
(Banco Nación – Titular: Germán Carlos Krosche)
“Estamos en un hotel sin cocina, comemos en el hospital porque es lo más económico, pero hay muchas otras cosas que se necesitan. Cualquier ayuda siempre suma”.
Leer más: Piden solidaridad para Cassiel, un bebé misionero por nacer con cardiopatía congénita en el Garrahan
Te dejamos la entrevista completa:
https://soundcloud.com/radioup-671297760/german-krosche


//



