El Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz fue liberado este viernes por la tarde, a las 14: 30 horas, en diálogo con La Última Rosca de Radio UP, Verónica, presidente de un grupo de paseros, relató la situación de abuso y destrato que viven a diario. Las autoridades escucharon sus reclamos y explicaron los protocolos que se seguirán para mejorar el tránsito y el trato en el paso fronterizo.
En una entrevista exclusiva con el programa La Última Rosca, Verónica, referente de los paseros que cruzan diariamente el puente internacional, expuso una grave situación que afecta a decenas de trabajadores que viven del paso fronterizo. La dirigente explicó que fue convocada por sus compañeros y compañeras cansados de los destratos por parte del personal de Aduana y Gendarmería argentina.

El corte afectó el tránsito de vehículos y peatones durante varias horas, generando demoras en uno de los pasos fronterizos más transitados del país.
“Me llamaron mis compañeros para decirme que estaban cansados de la falta de respeto y del maltrato por parte de los jefes aduaneros”, relató.
Según Verónica, los testimonios que recibió incluyen situaciones de maltrato verbal, abusos de autoridad, empujones y expresiones xenófobas. “Una señora mayor me contó que una aduanera le dijo: ‘Rajá de acá, paraguaya de mierda, pata sucia, no te quiero ver’”, afirmó.
Reclamo sin violencia, pero con firmeza
Al llegar al lugar, Verónica pidió que se despejara el puente para poder dialogar en un clima pacífico. Acompañada por otros tres representantes y un abogado, mantuvo una reunión con el comandante, el jefe del Escuadrón 50, la administradora y el jefe de Aduana.
“Yo no soy quién para confirmar lo que se dice, pero quería que se escuche lo que viven los compañeros”, explicó.
Durante el encuentro, las autoridades negaron haber maltratado a personas, pero se mostraron abiertas al diálogo. La administradora aseguró: “ninguna persona, sea paraguayo, chileno, boliviano, uruguayo o de donde sea, puede ser maltratada”.
Situación con la mercadería: aclaraciones y normas
Uno de los puntos más conflictivos es la incautación de mercadería y las multas que deben afrontar los paseros. Verónica compartió su experiencia personal: “hace dos meses traje tres camperas, tres termos y una pava eléctrica, y me quisieron cobrar 200 mil pesos. Me dijeron ese monto sin escanear nada.”
La explicación oficial fue que todo paquete debe pasar por el escáner y que los valores no se fijan arbitrariamente sino con base en precios nacionales. A quienes no respeten las normativas, se les secuestrará la mercadería. “Nos dijeron que no se prohíbe trabajar, pero que hay que hacerlo con orden, sin poner en riesgo la vida propia ni la de otros. Un motoquero con tres colchas colgadas es un peligro”, relató Verónica.
A futuro: respeto mutuo y compromiso
Desde su rol como vocera, Verónica aseguró que hubo avances en el diálogo y que ahora el desafío es la concientización: “yo me voy a encargar de comunicar todo lo que se habló a quienes realmente quieren trabajar bien. El que no respeta las reglas, va a perder su mercadería.”
Agradecida por el espacio y la buena predisposición, Verónica remarcó que también hay personas desubicadas entre los propios paseros: “el que es indefendible, es indefendible. Hay que respetar para ser respetado. No todo es culpa de la autoridad. Acá también hay quienes insultan o se sobrepasan.”
La entrevista cerró con un llamado al respeto mutuo y al trabajo conjunto para garantizar la seguridad y dignidad de todos los que cruzan el puente.



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